Pesadilla antes de Navidad

Miguel Gómez EL ESCÁNER

ANDAR MIUDIÑO

PACO RODRÍGUEZ

09 dic 2019 . Actualizado a las 18:59 h.

Esta columna está basada en hechos reales. Contiene párrafos de extremada dureza que pueden herir la sensibilidad del lector.

No me gustan las Navidades, me pongo histérico, muerdo. Desde que mi mujer dice «hay que vaciar el trastero para hacer sitio» ya es un no parar: las luces de Caballero, el Black Friday, el Ciber Monday, el Sweet December, las January Sales, el February Visa Extract y The Ides of March. Fui a psicólogos, psiquiatras y quimbandas. Fracasaron el yoga y el tai chi. Solo me funciona bien el pilates. Me lo recomendó Juan Picos, un buen amigo que tampoco pasaba por su mejor momento. Si Stanley Kubrick pudiese verme después de una sesión con Poncio, mi instructor, me escogería a mí y no a Jack Nicholson para protagonista de El Resplandor.

Por mucho que Moncho y Fran Camba se empeñen en negarlo, estos partidos valen doble. Sumas y un rival directo no. El primer cuarto terminó 25-16 sobre todo por la diferencia de acierto de los bases y un enorme Brodziansky.

Pero en el segundo cuarto el Betis creció desde la defensa, el Obradoiro perdió acierto exterior y no fue capaz de dar juego a Kravic. En cambio, lo que Betis no encontraba desde la línea de 3 (1/5) lo encontró desde el tiro libre (9/13 por solo 3/4 el Obra) y, bien dirgidos por Oliver, empataron el partido a 36.