DNB, el Ginóbili del Obradoiro

Siempre al servicio del equipo, viene de firmar en Gran Canaria su mejor expediente


David Navarro Brugal es el jugador más veterano de la plantilla del Monbus Obradoiro, aunque quienes no conocen su edad, 35, se sorprenden. Parece más joven y conserva esa capacidad física que ya mostraba en Compostela hace tres lustros, cuando daba sus primeros pasos en el baloncesto profesional, entonces en las filas del Rosalía. Es la misma que exhibió la pasada campaña en la que fue elegida mejor canasta ganadora, ante el Murcia, en el último segundo, hundiendo el balón en el aro.

El jueves, en Gran Canaria, anotó una parecida al límite del tiempo, si bien antes del descanso. Pero en vez de un mate tuvo que dejar una bomba. Es una cancha que, con el tiempo, le traerá buenos recuerdos. El pasado curso anotó un triple desde campo propio. En esta ocasión, firmó su mejor expediente de siempre desde que viste la camiseta del Obradoiro, tanto en puntos, 20, como en valoración, 21.

En su camiseta siempre ha llevado el número 15. No lo pudo escoger en Sar, porque luce en lo alto del pabellón. Era el de Oriol Junyent y es uno de los que están retirados. No dudó en cambiar el 15 por el 20, como una suerte de reconocimiento a uno de sus referentes, Manu Ginobili.

También lo homenajea con su manera de entender el baloncesto, siempre al servicio del equipo, con tanta discreción que incluso los días brillantes, como fue el del jueves, los tramita con la sobriedad de quien no entiende de notoriedad.

No solo fueron veinte puntos. Fueron canastas en momentos cumbre del partido, al límite de la posesión, en entradas hasta el aro en tramos de atasco, sin olvidar los dos tiros libres que forzaron la prórroga a falta de un segundo. Esa templanza ya la tenía en el Rosalía. En el tercer partido del play off por la permanencia, en Guadalajara, el equipo colegial iba uno abajo con el tiempo casi cumplido, y se fue a la línea de personal. Tenía la misma cara de niño que ahora. Quizás por eso, el árbitro le dio el balón y lo animó a que disfrutase.

En el vestuario lo conocen por sus iniciales, con la pronunciación inglesa: DNB, di en bi. Alguna voz habla ya de la navaja multiusos de Esparreguera, su lugar de nacimiento. Y si el gran Andrés Montes lo viese jugar frente al Gran Canaria, probablemente le atribuiría aquella frase que siempre asociaba a Ron Harper: «Albañilería, fontanería, electricidad, 24 horas a su servicio, Harper (Navarro) y asociados».

Polivalencia

El escolta, capaz de manejarse también como base y como alero, venía de firmar un gran arranque de Liga ante el Burgos. Como siempre, con mención especial para los intangibles y la defensa. Ante el Gran Canaria le añadió puntos de los que suman lo mismo pero valen más. Como decía Di Stéfano en el fútbol, no es lo mismo que gol que abre el marcador que el que llega con todo resuelto. El jueves, David Navarro convirtió tres de sus cinco lanzamientos dobles, dos de cuatro triples y ocho de nueve desde la línea de personal. Capturó dos rebotes y repartió una asistencia. Sumó en todos los frentes. Más que nunca en sus anteriores 35 encuentros con la camiseta obradoirista.

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