Sale a la luz en Viveiro la Fragata Magdalena, donde murieron 500 hombres hace 200 años

ramón gonzález rey VIVEIRO / LA VOZ

VIVEIRO

Buzo realizando una medición en la fragata Magdalena
Buzo realizando una medición en la fragata Magdalena FEDAS

Arqueólogos desvelan ocho metros cuadrados de estructura de la sentina del barco y unos 20 de una de las bordas, además de madera del forro

12 sep 2023 . Actualizado a las 11:52 h.

 La investigación arqueológica más duradera y ambiciosa en la ría de Viveiro comienza a dar resultados. La campaña liderada por la Federación Española de Actividades Subacuáticas (Fedas) ha desvelado buena parte parte de la estructura naval de la fragata Magdalena, incluida la llamada madera de forro o, como dice el arqueólogo Antón López, la «piel» del pecio, que se encuentra en un estado de conservación «excelente, como si se hubiese hundido ayer mismo».

Genoles de la cuaderna del barco, apreciándose madera del forro en perfecto estado
Genoles de la cuaderna del barco, apreciándose madera del forro en perfecto estado FEDAS

Los arqueólogos comenzaron a trabajar en este mes de septiembre en la sentina, ya sondeada el año pasado. En esta campaña, a diferencia de las anteriores, el grupo de investigación acomete una excavación más exhaustiva, con la intención de documentar la estructura de la fragata. Así, «encontramos una continuidad estructural en la arquitectura naval del pecio», apunta el director del estudio.

Las dimensiones de esta continuidad estructural están todavía por determinar, «pues no pudimos excavar todo lo que se conserva debajo de la arena», concreta López. De momento, se limpiaron al menos ocho metros cuadrados de sentina.

Pero hay más. «Encontramos más de 20 metros de estructura de una de las bordas. También hallamos lastres y munición, un cúmulo de proyectiles redondos de dos metros de altura», añade el arqueólogo, que insiste en que «con la cantidad de estructura que hay tenemos el suficiente material para realizar un buen proyecto de investigación. En cuanto a arquitectura naval, es un auténtico museo bajo el agua», afirma.

El director de la excavación explica que la madera de forro es aquella que recubre la estructura del barco y que entra el contacto con el agua, como si fuese la piel de un esqueleto. Sumergida bajo el fango aparecieron restos «en perfecto estado, sin daños biológicos ni roturas».

Al desvelar la estructura del pecio, los arqueólogos podrán saber más «de la tecnología que se aplicó en la construcción de la fragata Magdalena», levantada en 1773 y que naufragó en 1810 junto al bergantín Palomo en la ría de Viveiro, en una tragedia marítima que dejó más de 500 muertos. «Queremos saber las técnicas aplicadas por los carpinteros de ribera y también el diseño constructivo. Hoy en día no tenemos el plano del barco», admite López. El especialista señala que la fragata Magdalena, un pecio emblemático, «es el único buque de su tiempo que se está estudiando en España por parte de la arqueología».

Proyectiles redondos, de tamaño considerable
Proyectiles redondos, de tamaño considerable FEDAS

La campaña arqueológica, iniciada con el mes de septiembre con la participación de 25 especialistas, durará hasta mediados de octubre. Según el programa previsto, sujeto a cambios, todavía quedan unos días para excavar la fragata Magdalena. El equipo de investigación se centrará después en el río Landro, en la zona de Portochao. En esta parte quiere investigar cuándo se inició la salida de mercancías de la explotación de recursos agrarios, que se remontaba al menos a la Edad Media. Posteriormente abordará el pecio Viveiro II y el yacimiento romano de Estabañón, en Area, donde se halló un ancla romana del Siglo IV.