La ilusión de Trabada acabó en pesadilla

El matrimonio, con tres hijos vive ahora de la caridad y, sin trabajo, están en una situación límite, desesperada

Indeborg y Gustavo, en el salón de la vivienda en Sante que les cedió el Concello de Trabada
Indeborg y Gustavo, en el salón de la vivienda en Sante que les cedió el Concello de Trabada

ribadeo / la voz

Cuando hablan de sus hijos, dos gemelos de cuatro años y una niña de 12, sus ojos se empapan. Tragando saliva consiguen reprimir las lágrimas. Su dignidad lo exige: «No venimos aquí buscando caridad, sino por un trabajo para rehacer nuestras vidas». Juan Gustavo, el cabeza de familia, tiene la mirada perdida en la mesa, mientras su esposa, Illed Ingeborg, cuenta su penosa historia guiándose por una libreta donde han garabateado datos y fechas de sus penurias. Hasta ahora callaron, pero la situación es límite, desesperada: «No tenemos recursos, familia, nada... apenas para tirar unos días, y eso estirando mucho».

Gracias por leer La Voz de Galicia

NO TE QUEDES SOLO
CON LOS TITULARES
WEB+APP SIN LÍMITES
Lee todas las noticias en la edición digital y la aplicación, accede a contenidos exclusivos y disfruta de una lectura sin publicidad intrusiva
4,95 € /mes
Prueba 30 días gratis
Sin compromiso de permanencia
VERSIÓN PDF
Accede a todas las noticias de la web y la app, lee en PDF el periódico diario y las revistas YES, Mujer Hoy y XL Semanal, y consulta la hemeroteca
9,95 € /mes
Suscríbete
Sin compromiso de permanencia

La ilusión de Trabada acabó en pesadilla