La carretera olvidada y ... atascada

Pese a recibir a miles de visitantes, parte de A Mariña sigue vertebrada por un vial con tantas señales de 50 como de 90 km/h


viveiro / la voz

Los datos más recientes del INE revelan que la provincia lucense es la gallega que más creció en visitantes (un 9,6 %) y en A Mariña los hosteleros prevén que la ocupación podría alcanzar el 95 % en el próximo puente festivo. La comarca sigue consolidándose como un referente turístico y lo hace condenada a seguir circulando por una carretera del siglo pasado. La apertura de la A-8 salvó de este castigo a Ribadeo y Barreiros, pero buena parte de la franja litoral, de Foz a Xove, y de Viveiro a O Vicedo, sigue vertebrada por carreteras nacionales o autonómicas en las que abundan más las señales de 50 que las de 90 km/h, la velocidad máxima. El castigo se endurece en verano, cuando la costa duplica la población, convirtiendo la red viaria en una sucesión de procesiones. En días de lluvia, como los pasados, un viaje de 35 kilómetros entre Viveiro y Foz puede demorarse hasta una hora. Y todo, porque A Mariña, paraíso vacacional, no se toma ni un descanso. A diario siguen circulando por la carretera de la costa camiones con madera (hacia Ence o puertos), transporte pesado de pescado o para Alcoa... También hay un hospital.

La A-74

De elecciones en elecciones. Ningún partido al frente del Gobierno central ha considerado prioritarios en las dos últimas décadas impulsar la construcción de una autovía para jubilar a la N-642. No lo dice quien escribe, lo padecen en sus carnes cientos de conductores que a diario, por ocio o trabajo, se desplazan en la comarca. De partidas simbólicas en los Presupuestos para la A-74 (enlazaría la A-8 y el corredor Celeiro-Xove) se ha pasado a hablar de expropiaciones en Barreiros y Foz. La última información del ministerio trascendió en marzo: «Se están redactando los proyectos de los tramos entre Barreiros y Burela. Entre Barreiros y Foz se ha puesto a información pública el proyecto de trazado en diciembre y continuaremos con la tramitación».

Reforma

Gracias a la Vuelta. Una N-642 minada por los baches entre Fazouro y el enlace con el corredor exigió una ampliación de trabajos de urgencia en agosto del 2018, curiosamente semanas antes del paso de La Vuelta a España.

Línea amarilla

Carretera sin pintar. Se ejecutaron más mejoras en el firme de todo el tramo. Pero... se olvidaron de la señalización horizontal definitiva. Los automovilistas siguen leyendo carteles como el de Atención carretera sin pintar. Disculpen las molestias y transitando por un vial con una deficiente señalización horizontal: en muchas zonas sin línea amarilla delimitando el carril del arcén, lo que aumenta el riesgo al conducir de noche. A esto se suma la limpieza selectiva de las márgenes y el riesgo de que eucaliptos de grandes dimensiones sigan a menos de 2 metros del vial.

  

En tramos urbanos

Peligrosidad en los pasos de peatones. Aunque circule respetando la señal de 50 km/h, el conductor debe extremar las precauciones en Fazouro debido a la deficiente iluminación y a la falta de un refuerzo de pintura en los pasos de peatones. Además, tras la reforma, otros pasos, en Cangas o Nois, han desaparecido.

Entre Foz y Burela

Atasco diario. Si ya de por si el tramo Foz-Burela es complicado por la densidad de tráfico (es como una calle urbana), el problema se acentúa en verano.

Turismo slow sí, pero...

Prestaciones limitadas. El corredor Celeiro-Xove (inaugurado por la Xunta en 2017) nació limitado a 100 km/h y ahora está restringido a 90. La alegría de los 5 minutos que se ganan con respecto a la antigua carretera se esfuma en la entrada de Viveiro, un auténtico embudo en la red viaria del Norte. Impulsar el turismo slow no debería estar reñido con exigir infraestructuras del siglo XXI para que A Mariña no siga perdiendo peso socioeconómico en el panorama gallego.

Un servicio de bus que ha mejorado y un ferrocarril que agoniza sin remedio

En los últimos años ha mejorado el servicio de autobús (rutas y horarios) para desplazarse por la comarca, incluso adaptándose en épocas concretas del año. En verano se refuerza la conexión con espacios como As Catedrais, en Ribadeo, y también se ofrecen servicios complementarios para desplazamientos a celebraciones festivas con gran asistencia de público. La gran asignatura pendiente sigue siendo el tren, un servicio que agoniza en medio de las quejas de los usuarios, entre ellos, los que lo siguen viendo como la mejor opción para ir de fiesta sin coger el coche.

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