Volveremos

Iago Barro

BURELA

De todos es conocida mi pasión por el 40x20 y dos son los principales culpables de que esto acontezca: mi familia y los derbis Puerto Celeiro Viveiro FS ? Burela FS. Vengo de una familia donde se respira fútbol sala, en mi casa se habla más de doble penaltis que de fueras de juego. El otro gran culpable fueron aquellos derbis mariñanos entre vecinos de Viveiro y Burela que empezaban a despertar mi gusanillo por este deporte y que yo asistía unas veces desde la grada y otras muchas también desde la pista como recogepelotas en el pabellón de Viveiro. Recuerdo de aquellos partidos la pasión que se vivía de una semana antes y que se prolongaba hasta unos días después del partido, era más que un partido, pero siempre entendido con una rivalidad sana, donde el espectáculo en la pista y sobretodo en la grada se hacía notar y daba que hablar en la comarca y en el resto del fútbol sala nacional y que para muchos niños y jóvenes fueron una motivación para empezar a practicar este deporte y soñar con algún día llegar a disputar esos partidos. A Mariña respiraba y sentía el fútbol sala.

Otro de los recuerdos que tengo en la mente vinculados con el fútbol sala y con el Burela FS, fue aquel play off de ascenso contra el Albacete, yo era un niño y recuerdo llegar al pabellón de Vista Alegre una hora antes del inicio y ver toda la grada completamente llena y teñida de naranja, aun puedo recordar mi cara de estupefacción al ver todo lo que allí pasaba, tanto en la pista con fútbol sala de quilates como en las gradas, con un público volcado con los suyos haciendo de Vista Alegre una pequeña bombonera. Allí soñaba con algún día poder vivir algo así y poder jugar para esa afición y como dicen que los sueños a veces se cumplen, en unos años pase de estar allí sentado en aquella butaca de la grada a poder vivir ese ambiente desde la pista. Aquella temporada 2011/2012, que suponía mi debut en 2ª División no fue fácil al inicio, pero con la llegada de Julio Delgado conseguimos remontar el vuelo y meternos en el play off de ascenso a 1ª División, el cual era el objetivo claro del club. Llegamos a la última ronda frente Martorell, ganamos el primer partido en nuestra casa en plenas fiestas de Burela, pero caímos derrotados en el segundo y tercer partido en tierras catalanas. Fue un sentimiento de angustia y dolor, principalmente por toda aquella gente burelense cargada de esperanza e ilusiones que se desplazó hasta allá para estar con nosotros e intentar lograr el ansiado ascenso que ese club y ese pueblo se merecía. Aquella angustia y tristeza solo se vio aliviada cuando meses más tarde recibimos la confirmación oficial que la próxima temporada estaríamos entre los mejores por la renuncia de Martorell.

Ahora desde mi exilio portugués y después de tantos bonitos recuerdos con esa camiseta, vivo con pena este descenso a 2ª División por todo lo que significa ese club, un espejo donde muchos jóvenes, como yo en tiempos pasados, se ven reflejado y sueñan con formar parte del club en un futuro, además de una plataforma para llevar el nombre de Burela y A Mariña por los mejores pabellones de España. Creo que un club como Burela no se merece este golpe, además porque creo que sinceramente con este descenso de categoría no solo pierde el pueblo de Burela, sino que también pierde Viveiro, pierde Foz, pierde Ribadeo, pierde A Mariña y la provincia de Lugo e incluso me atrevería a decir que pierde Galicia, que se queda con un único representante en la máxima categoría masculina. Se suele decir que a veces es necesario dar un paso atrás para coger impulso y esta debe de ser la filosofía del club en estos momentos, ya pasó el día de lamentaciones y es momento respirar y planificar la situación para vivir el paso por la 2ª como un periodo para coger fuerza, volver a llenar las gradas de Vista Alegre y volver brevemente a la 1ª con más fuerza todavía, ese lugar del cual Burela nunca debió de salir y poder vibrar con partidos como aquellos derbis entre vecinos, aquellos partidos de play off contra Albacete o Martorell y poder presumir orgullosamente de ser el único equipo nacional con dos clubes militando en la 1ª División.

El viveirense Iago Barro es portero del Fundão y exjugador del Pescados Rubén.