Es la enésima vez que entrar a robar en el bar Rayo de Burela. Los ladrones rompieron varios cristales de la puerta de entrada para poder introducir la mano y correr los pasadores y una vez abierto el paso, se fueron a la máquina recreativa, que tiraron al suelo para llevarse algo más de 200 euros de botín. Es la cifra estimada por el propietario de la recreativa, que hacía referencia a la poca experiencia que parecían mostrar los delincuentes: «Para abrir la máquina no hace falta tirarla al suelo», señaló. Los ladrones no se llevaron nada más del bar ni causaron otros daños que el que sufrió la puerta y la máquina, a la que rompieron los plásticos exteriores. El establecimiento, pese a estar situado en céntrica Avenida Arcadio Pardiñas ya ha sufrido numerosos robos.