Graciela Ramos Arnau, apasionada de la cocina y creadora focense de contenido digital: «Á cociña eu póñolle moito cariño»

Yolanda García Ramos
yolanda garcía FOZ / LA VOZ

A MARIÑA

Hace las recetas en casa y sube vídeos por los que cada vez son más sus seguidores

05 feb 2026 . Actualizado a las 13:53 h.

El año pasado, el presidente de Mercadona, Juan Roig, vaticinaba que en 2050 las casas se harían sin cocina por falta de uso, decía. «Paréceme fatal», señala la focense Graciela Ramos Arnau (A Senra-Cervo, 1953) ante un incierto y desconcertante panorama doméstico futuro. ¿Será así? Mientras no llega, sí que parece que cada vez las familias, en general, encuentran menos tiempo para cocinar. Esta cocinera defiende a ultranza la gastronomía de siempre pero abraza la innovación sin mayor problema. Además de los fogones cada día, enciende la cámara y cuelga recetas con vídeos en diferentes perfiles grupales de Facebook. En doce al menos, según señala, siendo uno de ellos Recetas de la Abuela (1,5 millones de seguidores). En el suyo propio tiene casi cuatro mil y algunas de sus elaboraciones, cuenta, llegaron a superar 90.000 vistas. Volviendo al interrogante del principio, ella asegura que «a cociña sempre é necesaria nunha vivenda, polo menos que sexa para fritir uns ovos ou facer unha tortilla francesa». Sin cocina, no viviría. Aconseja a la juventud que coma «sano». Más fresco y menos preelaborado. «Teño un neto que vive en Santiago _señala_, aquí vén, come do que fago, encántalle e leva para aló». Aunque algo cocina también, el túpper es el salvavidas de una madre o de una abuela. Insustituibles.

El cocido que la focense Graciela Ramos preparó ayer
El cocido que la focense Graciela Ramos preparó ayer GRACIELA RAMOS ARNAU

Sobre todo porque es cocina slow, como la de ayer en casa, contraria a las prisas: «Estou facendo cocido, que logo publicarei, pero ata que non teña todo listo non. Fago un pequeno video e poño a receta, para quen lle interese». El gusto por cocinar se lo inculcó su madre: «Fun vendo e aprendendo dela. Fago o cocido como facía miña nai, por exemplo. Exactamente igual. Sigo coa tradición de toda a vida». Recuerda en especial su tortilla o los macarrones que llevaba en fiambrera cuando trabajaba en Sargadelos y degustaba en el Salón dos Irmandiños. «Mamá facía de todo», dice. «No fin de semana _habla de más recetas_ fixen albóndigas con bonito de bote que preparo todos os anos». Ojo, llevan cebolla pero «camuflada». «O meu home non é de cebola, pero nin a nota. Sen embargo a min encántame», apostilla. «A miña empanada, que leva cantidade de cebola pero picadiña, cómena de marabilla», añade.

Cocina y graba

Ella también sacia otra hambre: la digital. Crea contenidos que nutren a los internautas, sobre todo los grupales: «Empecei meténdome en Recetas de la Abuela e de aí reclamáronme para outros grupos. Así foi. A receita fágoa unha vez e vouna pegando en cada un». En la parte creativa audiovisual es autodidacta y autónoma, sin necesidad de auxiliar camarógrafo y ni siquiera mucho equipo técnico: «Cando é unha gravación para sair eu, coloco o móvil na mesa e falo da receita feita xa». El que más likes tuvo, pasando de mil y pico, fue el de unos espaguetis al ajillo con almejas y langostinos (gambas también valen): «Foi un exitazo, hai dous anos ou máis». «Están buenísimos», confiesa Ramos Arnau. Recibe muy buenas vibraciones de sus seguidores, quienes dejan de manifiesto en los comentarios lo mucho que les gusta la cocina de Graciela, así como sus explicaciones. Más elaboraciones que cataloga de triunfo asegurado, un rollo de patata cocida «riquísimo» e ideal en verano. En dulces, acaba de publicar unas ricas rosquillas de carnaval. «Á comida que eu fago sempre lle poño moito cariño», finaliza hablando del ingrediente clave.

Las rosquillas de carnaval de Graciela

Así explicaba Graciela Ramos Arnau la receta de sus rosquillas el pasado fin de semana en redes sociales: «Hola! Aquí os dejo la receta de las rosquillas… Yo pongo 3 huevos y por cada huevo 3 cucharadas de azúcar, ralladura de un limón, un brick de nata para cocinar (200 ml), una pizca de sal, 700 gr. de harina de trigo y un sobre de levadura en polvo. Empezamos por batir los huevos y a continuación, los otros ingredientes. Amasamos bien y dejamos reposar una hora. Si es de un día para otro mejor, se pone tapada en la nevera y se quita un tiempo antes de usar. También se puede congelar la masa. Para hacerlas, se hacen bolitas y se abren con la mano por el centro. Se fríen en aceite de girasol y... ¡Listas! Las rosquillas sobrantes se deben poner en un túpper, tapadas para que no entre el aire.