El apagón que se vivió el lunes y que provocó situaciones un tanto dramáticas en muchas zonas de Galicia y de España, se sintió menos esta vez en A Mariña lucense, que fue de las zonas menos castigadas. Ribadeo fue además la localidad que antes recuperó el suministro eléctrico, apenas tres horas y media después del apagón general; luego se restableció paulatinamente en toda la comarca mariñana.
De ahí que pese a las colas en algunos establecimientos por temor a que el apagón fuese más largo, las incidencias fueron menores. El miedo está ahí siempre presente, pero en A Mariña no pasó a más aunque se vaciasen algunos estantes de alimentación y de servicios varios. La noche fue relativamente tranquila, incluso se pudieron ver los canales de televisión cuando en muchas zonas de Galicia, incluidas grandes ciudades, seguían a oscuras cenando a la luz de las velas y escuchando la radio de pilas como antaño.
Por una vez A Mariña salió «beneficiada». Hay quienes creen que esta experiencia debiera de hacernos pensar en el ritmo de vida actual y en la dependencia casi total o total de la tecnología.