La muerte en un trágico accidente de tráfico a primera hora de la mañana de este martes de María A. Represas Catalán, de solo 28 años, causó consternación y verdadero pesar en Viveiro, donde vivía con su familia, y en toda A Mariña. La joven trabajaba en la Asociación de Saúde Mental y era conocida. Una salida de vía cuando conducía su coche a las 8.30 de la mañana, chocando contra un árbol en Cervo, le produjo la muerte, tal como informamos en La Voz.
Desde el Concello de Viveiro trasladaban su pesar. Los padres de la joven trabajan en la administración local. El pesar es grande también en el Conservatorio Profesional de Música de Viveiro, donde el padre, profesor, fue años atrás director de la banda de música; también en Saúde Mental están especialmente apesadumbrados.
Siempre causa consternación un siniestro trágico como este, pero especialmente cuando se trata de una persona joven que tiene la vida por delante.