«No todo el mundo vale para vivir en una aldea»

A. S.

A MARIÑA

ANGEL MANSO

07 feb 2025 . Actualizado a las 20:22 h.

Me explicaba ayer la gerente de una web especializada en venta de aldeas y propiedades de cierta exclusividad, que ahora se están vendiendo en Galicia, también en A Mariña lucense -y además en gran número- viejas casas abandonadas en el rural sin demasiado criterio y eso es o puede ser contraproducente si no hay cierto rigor en las operaciones. Porque se corre el riesgo de adulterar y llegar a cambiar el modo de vida del rural mariñano y gallego. 

Lo estamos viendo. Se construyen o rehabilitan viviendas en zonas rurales y eso está bien, dar más vida a muchos de esos núcleos pero respetando lo que ya existe desde hace muchos años y siglos. El rural está en auge, más con la llegada de la fibra óptica y de las tecnologías avanzadas a zonas hasta ahora aisladas ahora que mucha gente teletrabaja o como inversión. «Pero no todo el mundo vale para vivir en una aldea aunque esté de moda», decía. Y es verdad, luego molestan el canto del gallo o el paso de las vacas por un camino próximo a la casa o el olor de una granja porcina que lleva ahí muchos años y nos surte de alimento para el tradicional cocido o caldo de estas fechas. Con todo el respeto para animales tan totémicos como la vaca o el cerdo que sustentaron la economía de miles de gallegos. O las gallinas.

Que no nos engañen las modas ni los anuncios ni los grandes reclamos que son una tentación. No todos valemos para vivir en el rural. En cualquier caso, está muy bien revitalizar nuestros pueblos y aldeas, darles vida y servicios, claro que sí, pero con orden y sobre todo con criterio. De la mano de los concellos. Todos los días voy a caminar o a correr a diario por una zona apartada de monte donde se están construyendo cada vez más casas con su respectiva parcelita. Frente a algunas de ellas hay una granja; algo más lejos, donde también se están empezando a construir chalés, hay otra. Ya estaban ahí, desde siempre, al menos desde que yo recuerdo; verán como a poco van a estorbar y a molestar. Y aquí en A Mariña tenemos algunos ejemplos.