Toma esta medida, que asegura que no afectará al empleo, tras «agotar inventario» y debido al mercado, «con altos costes de energía» y «falta de pedidos por los clientes»
03 oct 2023 . Actualizado a las 10:03 h.Alcoa confirmó que este mismo lunes ha parado «temporalmente» la producción en Fundición, el único departamento de la planta de aluminio de San Cibrao que permanecía activo desde la parada de las cubas de Electrolisis.
La multinacional alega que Fundición «ha agotado todo su inventario y este lunes parará temporalmente sus hornos debido a la difícil situación del mercado, que incluye los altos costes de energía y la falta de pedidos por parte de los clientes». Este departamento «podrá reanudar sus operaciones si las condiciones del mercado mejoran», añade la empresa, que no ofrece una estimación de cuándo podrá reanudarse la producción.
La compañía radicada en Pittsburgh asegura que el ajuste de la producción «no tendrá ningún impacto en el empleo» de la planta, ni tampoco «en su mantenimiento, ni en las inversiones previstas». Tampoco, señala, al arranque de las primeras cubas de Electrolisis.
El comité mostró la semana pasada, tras la reunión mantenida con la empresa y con las Administraciones, su preocupación por la situación de la Fundición, departamento que facturaba antes del cese productivo en Electrolisis una media de 235.000 toneladas al año, con la previsión de fabricar este curso solo 50.000.
La fundición de Alcoa produce placa de aluminio para productos de laminación, además de aleaciones específicas destinados a sectores como la farmacia y la alimentación. Con el apagado de la Electrolisis, se había acentuado la elaboración de tocho y en abril del 2022, la multinacional había anunciado la previsión de «ampliar la capacidad de producción» de este producto en 27.000 toneladas al año en este departamento, gracias a la construcción de un nuevo horno de homogeneizado. Además, la incorporación de cuatro nuevas mesas de colada serviría para «adaptar los formatos» a las exigencias del mercado. Sin embargo, un año después, la CIG alertaba de que la producción en esta sección había caído al 60 %.
El comité advirtió la semana pasada, tras una reunión con la empresa y las Administraciones, que la situación de Fundición era «un problema», y que la previsión productiva a final de año no rebasaría las 50.000 toneladas, cuando el promedio de producción anterior a la parada de la Electrolisis ascendía a 235.000. Alcoa había deslizado la posibilidad de parar, pero las centrales no estimaban que el parón fuera inminente. Los trabajadores de conocieron ayer por sus superiores directos el cese temporal.
Alcoa no concreta cuántos operarios trabajan en Fundición, aunque cuando presentó en 2020 el ERE con el que pretendía parar las cubas de San Cibrao -y que fue finalmente tumbado por los tribunales- desveló que la plantilla de este departamento rondaba los cien empleados, a los que habría que sumar otros 50 obreros de empresas auxiliares que hacen tareas en la sección.
Tras cerrar la puerta el Tribunal Supremo al ERE en la planta de aluminio, la empresa llegó a un acuerdo con la plantilla para cerrar la Electrolisis por dos años a cambio de blindar los alrededor de 500 empleos y arrancar de nuevo con una fábrica reformada. Entre las inversiones comprometidas estaban las dos citadas. El pacto firmado en el 2021, que supuso finalmente el apagado de las cubas, fue modificado en febrero para dilatar los plazos de reactivación de la factoría y de garantías laborales.
A dos meses de que, según el pacto, arranquen con el año nuevo las primeras cubas, la incertidumbre planea sobre el complejo industrial de Cervo. Desde ayer la planta de aluminio está parada por entero, y la de alúmina produce al 50 % de su capacidad, en un recorte que la titular atribuye al precio del gas.
La CIG acusa a la compañía de incumplir el pacto con la plantilla y la empresa lo niega
La CIG emitió este lunes un comunicado en el que indica que Alcoa «apagou hoxe de xeito unilateral» los hornos de Fundición, «incumprindo así o acordo de parada das cubas electrolíticas asinado o 6 de febreiro de 2023».
Asegura el sindicato que, según el texto, Alcoa se compromete a que «durante o período de cese temporal, a fundición maximizará a súa produción de tocho ata un ritmo de 65.000 toneladas anuais, e estímase se puideran vender 25.000 ao ano de placa. (A empresa) manterá a súa capacidade para producir aliaxes específicas destinadas a sectores estratéxicos e os compromisos cos clientes non se verán afectados», resalta.
La CIG se queja de que Alcoa no informó a la representación de los trabajadores del parón y se pregunta «que máis partes do acordo pode incumprir de agora en diante co beneplácito das Administracións». En este sentido, criticó que ni Gobierno ni Xunta exigen a la multinacional que cumpla con el acuerdo.
El lunes, La Voz de Galicia no pudo contactar con CC.OO., que ostenta la presidencia del comité, para conocer su versión al respecto del parón en Fundición.
Alcoa respondió que «no hay ningún incumplimiento del acuerdo de viabilidad. Esta acción está permitida, ya que la planta ha trabajado para maximizar la producción hasta las 65.000 toneladas durante el año. Sin embargo, las condiciones del mercado no respaldan este ritmo. Estamos cumpliendo nuestros compromisos», argumentó.