La cuesta de enero de los despedidos por el ERE de Vestas

RAMÓN GONZÁLEZ REY VIVEIRO / LA VOZ

A MARIÑA

Alejandro Paleo, ex trabajador de Vestas, en el paro tras el cierre de la fábrica de Viveiro
Alejandro Paleo, ex trabajador de Vestas, en el paro tras el cierre de la fábrica de Viveiro Pepa Losada

Alejandro Paleo, que llegó en bicicleta a la sede de la empresa, en Aarhus, es uno de los trabajadores que perdieron su empleo

09 ene 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La cuesta de enero comenzó el 31 de diciembre para decenas de ex trabajadores de Vestas, después de que la multinacional danesa cesase la producción en la fábrica de Chavín, en Viveiro. De los 112 empleados, solo 24 encontraron acomodo en el centro de servicios y formación que se ubicará en las instalaciones. Para el resto, toca buscar empleo después de un proceso de ERE que ha supuesto un desgaste entre la plantilla.

Una de las caras visibles de la lucha de los trabajadores por revertir el cierre fue el de Alejandro Paleo, que consiguió llegar en bicicleta desde Viveiro a Aarhus (Dinamarca), donde Vestas tiene su sede, para pedirle a los directivos de la multinacional que reconsiderasen el cese productivo. A sus 40 años y tras once en la planta, el ex operario de la factoría viveirense, en su día ciclista profesional, afronta el paro con el mismo perfil bajo con el que coronó el reto para visibilizar a nivel estatal e internacional la lucha de la plantilla.

«Miro a vida con tranquilidade. Vivimos nunha sociedade na que non abundan os traballos para toda a vida e xa estaba mentalizado de que isto podía pasar. A verdade é que a viaxe que fixemos foi mentalmente moi dura, e ao volver atopeime co peche... Estaba desgastado e na casa Vestas acabou por converterse nun monotema. A miña muller traballa e virame ben dedicarlle uns meses á miña nena, estar con ela e que acabe o curso con calma», resalta este viveirense que reside en Xove.