Las obras de Joseba Muruzábal «Concha e a árbore tuti fruti» y dos murales en Rinlo enriquecen el paisaje urbano de Ribadeo
08 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.Concha de Ove, a punto de cumplir 91 años, es la protagonista del gran mural que luce en la pared lateral de un edificio de cinco plantas en la avenida de Galicia de Ribadeo. La obra de Joseba Muruzábal (Yoseba MP) ha venido a adornar Ribadeo y a plasmar la primera superabuela en A Mariña del artista nacido en Cambre en 1984, un mural urbano más de la serie «Fenómenas do rural» que inició en 2016 para homenajear a las abuelas de Galicia y a la mujer rural. «A greleira de 50» fue el primero que pintó, en el festival de pintura urbana Desordes Creativas de Ordes, inspirándose en la película de los años 50 «El ataque de la mujer de 50 pies». Con este mural nacían las superabuelas y se daba inicio a una serie que continuó en diferentes puntos de Galicia: Carballo, Cambre, As Pontes, Zas, Ponteceso, Oleiros, Navia de Suarna, Quiroga, Vigo... con obras en las que se reproducen a vecinas de cada localidad, haciendo gala de su orgullo de mujer rural, en poses o acciones que demuestran diferentes superpoderes.
En la obra de estilo realista con toques surrealistas, Concha aparece subida a una escalera; «Concha e a árbore tuti fruti», se titula el mural.
«Partindo da realidade, fago unha esaxeración, normalmente con humor, sempre respectuoso, para potenciar a idea que quero transmitir, que é que mulleres de idade moi avanzada seguen traballando. Todas levan unha roupa semellante, porque trátase de pintar o que representan: a traxectoria vital que viviron e viven tantas mulleres en Galiza, que naceron, por dicilo dalgún xeito, co sacho na man, e que por riba, por ser muller, cargábanlles as tarefas da casa. Eu aínda agora cando vou polas casas para preparar traballos vexo que as dinámicas de vida en Galicia seguen sendo moi semellantes», apunta Joseba Muruzábal, que hizo esta obra por un encargo que recibió del Concello.
Elegir el lugar no fue sencillo, pero al final, a la vista está, resultó todo un acierto. Desde un principio le dieron libertad para elegir el tema que prefiriese. En conversaciones con la concejala de Cultura, Pilar Otero, finalmente se decantaron por la figura de Concha, una vecina de 90 años que «leva toda a vida traendo o produtos da súa horta ó mercado de Ribadeo», comentó la concejala ribadense. Concha como un homenaje a todas las Conchas, a todas las mujeres trabajadoras y a la mujer, en definitiva, como parte esencial de la sociedad.
Después, Joseba Muruzábal recibió el encargo de pintar otros dos murales en Rinlo en homenaje a las percebeiras del pueblo. Es este un trabajo netamente realista, sin usar el color, con tonos blancos, negros y grises,con un brillante resultado final y perfectamente integrado en el entorno.
Pero su trabajo en Ribadeo, por ahora el único concello de A Mariña, no quedará aquí, ya que tiene otro encargo pendiente del Concello para pintar un mural más en la zona vieja, en la plaza José María López. La temática será indiana.
Aunque Joseba Muruzábal, licenciado en Bellas Artes, tiene una dilatada y premiada trayectoria artística, la popularidad le llegó con la serie superabuelas: «O muralismo é unha ventá aberta. A repercusión que ten non é igual que a de venda de outro tipo de obra, de cadros ou encargos, porque neste caso estás deixando o teu traballo na rúa á vista de todos».
Sobre su fórmula de trabajar los murales de gran trabajo, explica: «Unha vez teño a imaxe fago unha cuadrícula e a traslado á parede. Solo hai que cambiar o tamaño do útil co que pintas, con pincel nun espazo pequeno e con brocha ou rodillo se é máis grande. Certo é que é un traballo moito máis físico, e que cando te equivocas costa máis facer a reparación».