Cumpliendo con una sana costumbre la empresa eléctrica Cotelsa, que tiene su sede central en San Cibrao (Cervo), celebró con una cena sus ya más de 35 años de existencia; más de tres décadas en las cuales sus trabajadores han consolidado una fuerte amistad, que trasciende al ámbito estrictamente laboral. En esta cena anual se pone de relieve, ya que se reúnen actuales y antiguos operarios de la firma.
El acto sirvió para el reencuentro, para ponerse al día y para recordar las experiencias, anécdotas y, también, en un momento emotivo, a los ausentes.
Cotelsa afronta una etapa ilusionante, consolidada en el ámbito nacional y en plena expansión, emprendiendo sus primeros proyectos internacionales.
Juntos, en buen ambiente, se conjuraron para seguir consolidando la tradición de esta cena anual y, a poder ser, aumentar el número de participantes.