La Xunta no quiere pagar más la luz
01 jun 2014 . Actualizado a las 07:09 h.Hace 47 años Ribadeo perdió su juzgado de primera instancia. Si en el tiempo transcurrido desde entonces hubo una mínima posibilidad de que lo recuperase, ahora, con la reforma que plantea el ministro Gallardón, ya no existe. En este tiempo, los políticos de uno y otro signo, embarcados en batallas, promesas y disputas respecto a la recuperación del juzgado, olvidaron la existencia en Ribadeo del otro juzgado, el de paz, ubicado en los bajos de un edificio histórico de la Praza de Abaixo, colindante con la Torre dos Moreno, a unos pasos del consistorio -la antigua casa del Marqués de Sargadelos-. El juzgado de paz, en el que trabajan dos funcionarios e Irene Díaz como jueza, presenta un estado lamentable tras décadas sin acometerse ninguna mejora, más allá de detalles como reparar alguna avería eléctrica.
En sus bajos, los baños no superarían ni el mínimo examen de Sanidad, y en otra dependencia anexa se pudren expedientes y todo tipo de papeles. El piso superior, sede del juzgado, es viejo, impropio de una oficina pública.
En el juzgado de paz se celebran bodas civiles y conciliaciones, se registran nacimientos, defunciones y matrimonios, se tramitan citaciones, notificaciones y emplazamientos en la vía civil y penal, etcétera. Su futuro está en entredicho por la reforma de Gallardón.
En Ribadeo languidece y avanza en su ruina. La legislación es ambigua y no está claro a qué Administración correspondería actuar. En tanto, ninguna lo repara. En noviembre de 2006, el entonces conselleiro de Presidencia, Administracións Públicas e Xustiza, el socialista José Luis Méndez Romeu, desembarcaba en Ribadeo para anunciar, de la mano del entonces alcalde Balbino Pérez Vacas (PSOE), que la Xunta iba a solicitar oficialmente la creación de un juzgado en Ribadeo. Tan seguro estaba de conseguirlo que también anunció que se ubicaría en la sede del juzgado del paz y avanzó que al año siguiente, 2007, se acometerían las obras para su remodelación, cuya cuantía sería «notable». Romeu visitó el juzgado de paz, entonces ya viejo y destartalado, pero sin duda en mucho mejor estado que ahora.
Sus promesas ya se sabe en que quedaron: Ribadeo no recuperó el juzgado de primera instancia y de la reparación del juzgado de paz... a la vista está.
La Xunta acaba de notificar al Concello de Ribadeo que en adelante debe hacerse cargo de pagar el suministro eléctrico del juzgado de paz, hasta ahora a cargo de la Consellería de Presidencia, Administraciones Públicas e Xustiza.
La Xunta aportó 3.229 euros anuales en 2011, 2012 y 2013 para contribuir al mantenimiento del juzgado de paz de Ribadeo, cifra que este año rebajó a 3.213, cantidad que el Concello considera exigua. Ahora, en la vorágine de recortes, la Xunta considera que el juzgado de paz es competencia del Concello y, en lo que supone un cambio de criterio, debe pagar la luz. El alcalde ya ha respondido reclamando que lo siga haciendo la Xunta.