Los tiempos de la Administración ya se sabe que son diferentes. El Plan Xeral de Ordenación Municipal de Viveiro recibió ayer un varapalo, tras conocerse que la Dirección Xeral de Patrimonio decidió informar desfavorablemente el documento que el Concello remitió en junio del 2011 a la Xunta, tras ser aprobado inicialmente por el pleno el 14 de abril.
El alcalde, Melchor Roel, expresaba su enfado: «Un año esperando por un informe, para esto». El «esto» al que se refiere el regidor son más de veinte consideraciones que el equipo redactor, la empresa Otea, tendrá ahora que mirar una por una y contestar», por lo que el proceso para hacer realidad la primera normativa urbanística general para el municipio tendrá que seguir esperando. Retrasará además la respuesta a las casi medio millar de alegaciones que presentaron vecinos, empresas y partidos al texto en elaboración. «Han hecho lo de siempre. Hay cuestiones que no se sostienen», señaló Roel, que avanzó que las consideraciones de Patrimonio serán abordadas también por la comisión especial que se ocupa del PXOM.
El informe de la Xunta recoge errores de adscripción, incoherencias y lagunas en el catálogo de bienes protegidos de Viveiro, e insta a subsanarlos. Entre las cuestiones llamativas figuran que consideran que el camino Real debe protegerse , incluyendo los el muro que el Concello contemplaba negociar con sus propietarios para ampliar la calle Alonso Pérez. En Celeiro considera que el PXOM contempla un «gran crecemento» que cambiaría «completamente» la perspectiva del casco antiguo de ejecutarse los desarrollos previstos y dice que debería ampliarse el plan especial de protección del casco para acoger edificaciones tradicionales. En Covas alude al excesivo volumen de las edificaciones del entorno de la iglesia, y propone la eliminación del frente del pazo de Grallal como dotacional.