Un mitin que parecía una boda

María Cuadrado Fernández
MARÍA CUADRADO BARREIROS / LA VOZ

A MARIÑA

XAIME RAMALLAL

Doscientos jubilados mariñanos acudieron ayer al acto electoral del PP en Barreiros

10 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

No faltó vino Solar Viejo de La Rioja ni pinchos de tortilla y jamón; 207 jubilados mariñanos y políticos repartidos como en una boda, en mesas de 10 o 12, en la carpa del restaurante O Asador de Barreiros. Acudieron al mitin-aperitivo que le sirvió al PP para reiterar su compromiso con la tercera edad a través del Plan Galego de Persoas Maiores. La conselleira y candidata por A Coruña, Beatriz Mato, confirmó las 1.500 plazas públicas creadas en centros de día y las 1.100 en residencias, además de someterse a las preguntas que el público le trasladó.

La conselleira apuesta por favorecer el envejecimiento activo y que los mayores dependientes sean atendidos por profesionales en sus domicilios. Cuando le preguntaron si peligran las pensiones, la candidata dijo sentir dolor «cando se xoga coa xente». Acusó al PSOE «que non ten programa nin líder» de asustar a los mayores de 65 años, que son el 23 % de los gallegos. No se comprometió a anunciar -si gobiernan- dónde abrirán nuevos centros de día ni geriátricos, y derivó al diputado José Manuel Balseiro las preguntas sobre la que él mismo definió como «unha débeda coa Mariña»; la demora de la ampliación del Hospital da Costa. El candidato pidió disculpas por no acometer la ampliación y por no ejecutar el acceso al puerto de Burela, pero insistió en que a finales de año habrá plan funcional y, posteriormente, plan director para el hospital. Entre pincho y pincho salieron a relucir los problemas para aparcar cuando uno va a Burela a una consulta médica. Balseiro avanzó que se contemplan «dúas ou tres plantas para abaixo de aparcamentos» y reconoció que las familias eligen Lugo y no Burela para hacer las autopsias porque se agilizan los trámites. Tiró a dar, y aseguró que el bipartito no invirtió ni un euro en el hospital.

Ante un auditorio formado por padres con hijos en paro o marcados por la incertidumbre del futuro de la multinacional del aluminio, la delegada de la Xunta, Raquel Arias, manifestó el compromiso del PP con los mariñanos y las empresas, haciendo referencia expresa a Alcoa. El que se atrevió a pedir el voto para Feijoo fue el alcalde de Barreiros. Y Balseiro, como en tiempos de Fraga, recordó la importancia de votar, pero también la de convencer al prójimo para sumar apoyos. Alfonso Fuente atacó al bipartito de la Xunta por frenar la construcción y prohibir que 600 personas trabajaran a diario en Barreiros, y a la Diputación, por retirar una partida de servicios sociales de 40.000 euros para construir la pista de andadura de O Valadouro.