Ya son más de una docena de goles los que el Burela-Pescados Rubén presenta como mejor marca en un partido en la Primera División femenina de fútbol sala. Trece concretamente. Fueron los que anotó el sábado con motivo del cruce con el colista Majadahonda, al que Javier Pardeiro, el preparador local, ve con «casi los dos pies» en la categoría inferior, y que fue zarandeado por un conjunto burelista que ya es sexto en la clasificación.
«Cumplimos con el guión establecido. No dimos opción a la sorpresa y después de los primeros minutos el partido ya se convirtió en un trámite», declaró sobre el choque Javier Pardeiro. El preparador burelense necesitó tiempo para encontrar más conclusiones positivas que los tres puntos y el aluvión goleador, y se inclinó por «la posibilidad de dar descanso a aquellas jugadoras con problemas físicos y la respuesta de Silvia y Paula».
Los tres puntos impulsaron al Burela hasta la sexta plaza de la clasificación. Ya está por encima del Femesala Elche y su desventaja sobre el podio es de solo cinco puntos. El tercer puesto está a tiro, pero su técnico lo ignora: «Miramos al Gironella, que es el equipo que está justo por encima. Si seguimos avanzando ya pensaremos en nuevos desafíos», apuntó Pardeiro, más preocupado por el próximo partido de lo que cabía esperar. Advierte que será «tremendamente complicado» vencer a domicilio a un Zaragoza que roza los puestos de descenso y que, según el preparador mariñano, incorporó cinco refuerzos a lo largo del campeonato. «Es un equipo prácticamente nuevo y mucho mejor que el de la primera vuelta», señaló.