El erizo de mar tarda cinco años en alcanzar el tamaño comercial. A la hora de explicar por qué hay ahora tan poco, Vicente Prieto se hace eco de la opinión de los profesionales, que apuntan a la época en la que se permitió recolectarla buceando y a aquella otra en la que se autorizó a los ribereños recogerlo durante determinados días.
Tan alarmante ha sido la caída de la producción, que las cofradías de Espasante, O Vicedo, Viveiro, San Cibrao, Burela y Ribadeo, así como la agrupación de mariscadoras de San Cosme, han pedido cooperación a la Consellería do Mar. Y entre todos tienen en marcha una experiencia pionera, de la que no hay constancia ni en España ni en el resto de Europa.
El Centro de Cultivos Mariños de Ribadeo ha conseguido gestar en laboratorio erizos de mar. Allí los tiene hasta que alcanzan una talla que permita liberarlos en su medio natural. Hasta ahora ha entregado unos 7.000 ejemplares, con tamaños de entre 6 y 28 milímetros. Han sido sembrados en zonas del litoral mariñano donde antes se criaban de modo natural.
La experiencia empezó el año pasado y se prevé que continúe. Biólogos de la Consellería do Mar hacen un seguimiento periódico de la evolución de esos erizos. Es complicado, porque se mueven, de ahí que los muestreos no permitan, de momento, anticipar valoraciones. Probablemente las habrá antes de que transcurran los cinco años que necesitan esos equinodermos para tener tamaño comercial.