El Burela FSF entrena dos días por semana a las 8.30 de la mañana para ajustarse a los horarios académicos y laborales de algunas jugadoras
18 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Cada martes y miércoles el despertador suena para las jugadoras del Burela-Pescados Rubén mucho antes de lo que es habitual. Toca sesión de trabajo en el pabellón Vista Alegre. Esos dos días se ejercitan desde las 8.30 de la mañana para flexibilizar los horarios de aquellas jugadoras con obligaciones extradeportivas, caso de Claudia, Rosana, Peque, Dolo y Lidia. Esta inusual medida de madrugar para entrenar lleva instaurada en el plantel burelista desde comienzos de la pasada temporada, cuando el número de jugadoras con compromisos laborales o académicos era superior al actual.
«Te acabas acostumbrando»
«No es la hora ideal», reconoce el responsable técnico, Javier Pardeiro, porque «necesitas más tiempo para entrar en calor y concentrarte al 100%», apostilla Rosana, una de las futbolistas beneficiadas, «pero te acabas acostumbrando».
«En todo este tiempo no tengo ninguna queja. Todas son muy sacrificadas y me consta que se acuestan muy temprano el día anterior. Aunque soy más permisivo con la puntualidad, no recuerdo ningún caso de retraso o ausencia injustificada... Y trabajan con la misma intensidad que en las sesiones de la tarde», subraya Pardeiro.