¿Sabe Portos lo que hace quien dice actuar en su nombre?

A. García y Juan Bris

A MARIÑA

07 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Hace tiempo que no escribimos en la columna de opinión que este periódico amablemente tiene abierta para sus lectores. Nuestra idea era mantenernos en una discreta posición, pero nos han obligado a volver.

Días atrás recibimos un comunicado de Portos de Galicia, indicándonos que trasladásemos nuestros barco, ese pequeño San Martiño que tenemos a medias entre tres amigos, supuestamente con motivo de la reordenación del puerto deportivo de Viveiro para mejor aprovechamiento de sus recursos.

Lo que se nos decía, bajo amenazas de pérdida de titularidad (esa que supuestamente ya perdimos hace tiempo), era que teníamos que cambiar nuestro barco de 5,80 metros de eslora atracado en una plaza de 6,00 metros a otra plaza idéntica de 6,00 metros, dentro del mismo pantalán, por cierto, propiedad del Casino de Viveiro y no de Portos de Galicia. Aparentemente esta medida no reordena nada. Pero si uno indaga un poquito y pregunta a la persona apropiada, se entera de que el verdadero motivo de este traslado, es que un señor quiere tener su barco al lado de otro señor -familiar suyo- y, tocando algunos hilos, consigue hacerlo.

Inverosímil conversación

Y como nosotros, los usurpadores de plazas, nos negamos a cambiar la chalupa de sitio, inicialmente porque sí, y luego porque en la plaza de destino había otra embarcación, entonces un señor que se supone con atribuciones divinas asignadas por Portos de Galicia y según afirma, en su nombre, cambia de sitio el barco, a su libre albedrío, sin notificación, sin consulta: con un par de narices. Traslada el barco a la nueva plaza -suponemos que puenteándolo-, sin trasladar a su vez las defensas de nuestra propiedad, que deja en la anterior plaza, permitiendo que el barco golpee contra el finger y el pantalán.

Cuando un servidor se entera del asunto llama al ilustrado que se encarga del puerto deportivo en Viveiro y esta es la inverosímil conversación mantenida:

El usuario: -Buenos días

El ilustrado: -Hum?, Buenos días

El usuario: -Soy uno de los propietarios del barco San Martiño, amarrado hasta ayer en la plaza 26, de ese puerto deportivo.

El ilustrado: -Hum?, ¿que quiere?

El usuario: -Parece ser que de forma unilateral y sin ningún tipo de permiso ustedes han procedido al traslado de este barco a la plaza nº 22. Le informo que nos hemos puesto en contacto con un notario para que levante acta de este hecho y asimismo avisado a nuestro abogado.

Sin ningún tipo de autorización

El ilustrado: -Hum?, puede usted avisar a quien quiera. Esto lo ha ordenado la autoridad portuaria, que es quien manda en el mar. Ya le expliqué a la persona que estuvo aquí hace una semanas que el cambio del barco era «impepinable». Han tenido tiempo para hacerlo y no se ha hecho, así que las órdenes eran moverlo y así se hizo.

El usuario: -Mire usted, yo creo que no es normal que mueva una propiedad privada sin ningún tipo de autorización judicial o del propietario de la misma, dejando además, en la plaza 26, las defensas que son de nuestra propiedad y quedando el barco golpeando contra el pantalán y el finger, y más aún teniendo en cuenta que este cambio no responde realmente a ninguna reordenación del puerto, sino al capricho de un particular.

El ilustrado: -Hum?, lo que no es normal es lo tuyo macho. Puedes hablar con tu abogado o levantar las actas que quieras, quien manda aquí es Portos.

¿Me ha llamado usted macho?

El usuario: -¿Macho?, ¿me ha llamado usted macho? Usted no es un empleado de Portos de Galicia, es un empleado de Ronáutica, temporal concesionaria del puerto y probablemente en estado de prórroga. Así que no me diga que trabaja para Portos.

El ilustrado: -Hum?, yo represento aquí a Portos de Galicia y os avisamos por escrito de este cambio, habéis tenido tiempo suficiente para cambiarlo y no lo habéis hecho, lo normal es que perdieseis la plaza con una orden de desamarre. Además yo no tengo porque cambiar las defensas, aunque ya puestos... Y que sepas que el barco no golpea en ningún sitio.

El usuario: -Nosotros vamos a tomar cartas en el asunto y espero que el barco no haya tenido ningún golpe o desperfecto.

El ilustrado: -Hum..., era lo que me faltaba que ahora...

Imagen chulesca y aborrecible

Fin de la conversación porque, teniendo en cuenta la capacidad de mi interlocutor, decido colgar para no perder más el tiempo. Ni él ni yo. En definitiva, así están las cosas. ¿Quién dicta las órdenes?, ¿sabe quién firma, lo que realmente firma?, ¿sería mejor sacar todos los barcos del puerto y entre todos financiar la construcción de una nueva zona de amarre en aguas dependientes de Costas, si eso fuera posible?, ¿desea Portos de Galicia transmitir esta imagen chulesca, indolente y, en definitiva, aborrecible, de quien dice actuar en su nombre?

The end? or to be continued.