El sol anima a prolongar los baños de mar «das Carolas»

José Francisco Alonso Quelle
josé alonso BARREIROS / LA VOZ

A MARIÑA

La temperatura volvió a rondar ayer los treinta grados

04 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Frente a la moda de la talasoterapia y los balnearios, Barreiros va a apostar por reivindicar la vieja tradición (también de Foz) de los baños de mar en septiembre, los conocidos como baños de As Carolas. Surgió a propuesta del BNG y en esta ocasión se ha encontrado con dos inesperados aliados: que la posibilidad de colmarse de salud dándose un baño en el Cantábrico es gratis y que el sol lució espléndido durante buena parte del mes. Finalizado septiembre, octubre ha comenzado con jornadas calurosas, con el termómetro por encima de los treinta grados. Y surge la pregunta, ¿por qué no prolongar los baños durante este mes?

Jesús Seivane, propietario del Café Bar Moderno, que durante las últimas semanas tuvo una oferta especial para sus clientes para darse los nueve baños de yodo de septiembre, con rutas turísticas incluidas, razona la posibilidad: «Falouse dos baños das Carolas durante todo o mes, o BNG levou o asunto ao pleno e agora vanse promocionar. O obxectivo está cumprido. É bo para Barreiros, pero tamén para A Mariña. E se agora segue a facer bo tempo, ¿por que non animar á xente a que veña aquí a tomar os baños?».

De la eficacia de esta tradición que se remonta a mediados del siglo pasado abundan los testimonios. Es gente hoy ya entrada en años que recuerda cómo siendo joven acudía a Barreiros a tomar los baños, tras estar todo el verano trabajando. Muchos lo hacían por prescripción médica. Seivane cita varios casos, con nombres y apellidos: «Era xente humilde, traballadora», recuerda.

«Todo é gratis, e sen a cantidade de xente que hai no verán. O ideal é, como se facía antes, tomar as augas de ferro de santo Estevo pola mañá, pola tarde ir a bañarse a calquera das praias de Barreiros, porque en todas pega forte o mar, e xantar ben e descansar. Así nove días, para encherse de saúde. ¡Si iso fai mal! Penso que é bo para calquera. Antes tamén ían a tomar as augas na fonte de san Bartolo, a pé da praia, que tamén eran medicinais, pero que se perdeu, e que entre todos debíamos loitar porque se recuperase», concluyó Suso Seivane.

La tradición comenzó a fraguarse tras la posguerra, cuando gente humilde de diversas zonas de Lugo acudía a Barreiros a recuperarse y cargar de salud tras un verano de trabajo en el campo. Acabaron por llamarles las Carolinas, o Carolas, pero no despectivamente, sino como un apelativo cariñoso, por la acepción de carolo como trozo de pan. Foz y Barreiros era el destino. Frente a la pregunta localista: ¿qué aguas son mejores?, surge otra: ¿acaso importa?