Un museo más accesible

Yolanda García redac.viveiro@lavoz.es

A MARIÑA

El Museo do Mar de San Cibrao es un icono para toda A Mariña. Fue el primero público de Galicia y sigue siendo la joya que mimar. Dentro de la red museística de la Deputación Provincial, se ha dignificado gracias a un proyecto museológico y museográfico, dirigido por Encarna Lago. El lema, «Un museo de todos, para todos» no es mero reclamo publicitario. Tiene su razón de ser por la eliminación de barreras no solo arquitectónicas (adaptación de la iluminación para personas en sillas de ruedas, rampa de acceso y baño adaptado) sino también de comunicación pensando en ciegos (hay información en Braille y se pueden tocar objetos), autistas (con pictogramas siguen los contenidos) o personas con limitaciones visuales (folletos con letras más grandes, contrastes de color). Son ejemplos de lo que no está tan a la vista. El museo también «habla» ahora más idiomas. Sala a sala. Dejando atrás el timón que simboliza al museo como «guía», señala Lago, se atraviesa la entrada «sen perder a perspectiva de que foi unha escola». Fotos de los maestros Manuela Goñi y Rivera Casás y de sus aulas de niños y niñas y un antiguo pupitre reciben al visitante: «Representa a fidelidade da historia, recuperándoa de verdade». En otra sala, «O latexo do museo», un motor de barco se simula como un corazón humano en un video, junto a fotos antiguas. Otra divulga la carpintería de ribeira, las maquetas de barcos e instrumentos de navegación (expuestos en las primeras vitrinas del Museo de Lugo, de 1932, renovadas) y los naufragios. Otra sala se dedica a los oficios, la historia pesquera y la vida bajo el mar y la cuarta sala, toda a la caza de la ballena. También se llevó a cabo una musealización del exterior. Lago subraya la colaboración de los niños, que colocaron señales y piezas y las identificaron. Un museo lo es cuando hay «investigación, conservación, exhibición didáctica e desenrolo de contidos», subraya. El proyecto fue presentado el pasado 17 de diciembre.