El leridano José Luis Pérez Masgoret, director del IES Vilar Ponte durante 14 años y recién jubilado, afronta con ilusión y muchos planes esta nueva etapa
17 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Hoy arranca el curso en el IES Vilar Ponte de Viveiro, con la presentación, y José Luis Pérez Masgoret (Lleida, 1943), director del centro durante 14 años, se quedará en casa. Lleva dos días jubilado y dispuesto a aprovechar el tiempo. Él y su mujer, la lucense María Jesús Pedrosa, a quien conoció en Sevilla, donde estudió Filosofía y Letras, seguirán viviendo en Viveiro, con escapadas a Santiago para estar cerca de sus hijos.
-¿Cómo se siente tras haber dejado el centro donde ha desarrollado casi toda su vida profesional?
-Al principio me parecía rarísimo no tener que ir al instituto donde he tenido dedicación absoluta, 19 años como cargo directivo, 14 de ellos como director; pero el nuevo equipo lo va a hacer muy bien y espero que continúen en esa carga durante muchos cursos.
-De sus dos etapas al frente de la dirección, ¿qué logros destacaría?
-La ampliación del edificio, la incorporación del antiguo colegio Pastor Díaz, los pabellones polideportivos, la vivienda del conserje, el salón de actos, la biblioteca... La mayor satisfacción fue mantener las pruebas de la selectividad en Viveiro y haber conseguido poner el nombre de Antonio Tarrío al pabellón polideportivo.
-¿Qué obstáculos que ha tenido que afrontar?
-La oposición constante y destructiva de un pequeño grupo de profesores y la obligación de mantener en el centro, en el primer ciclo de la ESO, a alumnos que vienen a las aulas a molestar y a impedir con su mala conducta que la mayoría de sus compañeros puedan aprovechar las enseñanzas de los excelentes maestros que tiene el instituto Vilar Ponte.
-¿Echará en falta a los compañeros y al alumnado?
-A los alumnos por regla general los pierdes de vista porque continúan sus estudios en otras localidades y son tantos... A los compañeros los veré de vez en cuando, como al resto del personal del instituto.
-¿A qué atribuye los buenos resultados obtenidos en la selectividad?
-Es un centro de referencia por su alto nivel académico, que se refleja todos los años en los resultados de la selectividad. La mayoría del profesorado está muy vinculado al centro y no solo se dedican a sus clases sino que desarrollan innumerables actividades culturales que hacen que este instituto sobresalga dentro de Galicia.
-¿Qué actividades de las llevadas a cabo destacaría?
-Las más importantes han sido la formación del grupo de teatro de María Lozano, la organización de la Semana Forestal, por parte de Jaime Oroza y Carmen Fernández, y también los intercambios culturales con Francia, coordinados por Elisa Aguirre, entre otras muchas que se han desarrollado estos años.
-¿Cómo ha sido su relación con la comunidad educativa?
-Con los alumnos y con las familias, ha sido buena; con los profesores, correcta; con la Administración educativa, cordial; y con el personal no docente, he tenido una relación excelente.
-¿De qué gente se acuerda, a quién debe un especial agradecimiento?
-Agradezco, en mi segunda etapa como director del centro, la colaboración de Mapy, Manuela y Juan Vicente. Y también me gustaría mencionar a los directores más competentes que he conocido a lo largo de estos años. Son Nemesio Rodríguez, del IES de Foz; Ubaldo, del Rosalía de Santiago; y sobre todo, Jesús Otero, de Lugo, que también fue subdelegado del Gobierno.
-¿Se plantea esta nueva etapa vital como una oportunidad para disfrutar de aficiones como la jardinería o la lectura? ¿Tiene algún otro plan pendiente?
-Me dedicaré a la lectura, la jardinería, a visitar a mis ocho hermanos y a un trabajo de investigación sobre la influencia de las camarillas en la reina Isabel II, que espero poder hacer con uno de mis hijos y algunos de mis hermanos, que también son profesores de Historia.