La sentencia que ordena rebajar la altura del edificio de la calle Irmáns Moreno la emitió el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia. Es un conflicto que le ha llegado heredado al actual gobierno local, que preside el nacionalista Fernando Suárez. La comunidad de vecinos que denunció el exceso de altura exigió que se cumpliese la sentencia de demolición ante los tribunales. Como le asiste la razón legal, en marzo de este año el regidor fue advertido por el juzgado de lo Contencioso de que antes del último día de ese mes debía acatar el fallo, advirtiéndole que, de no hacerlo, le impondría una multa de 1.200 euros, que se retiraría hasta que ejecutase el fallo.
No consta que el alcalde de Ribadeo haya tenido que hacer frente a ninguna sanción económica. Sí han trascendido las dificultades que tuvo el Concello para encontrar una empresa dispuesta a derribar los trasteros y reconstruir la techumbre. Al primer concurso no se presentó ninguna oferta, por lo cual recurrieron a otro procedimiento que, finalmente, ha concluido con la adjudicación de las obras a una empresa foránea, Dentellada, especializada en demoliciones, aseguran desde el Concello.