¿Cuándo se acabará la autovía?

José Francisco Alonso Quelle
José Alonso RIBADEO |

A MARIÑA

El ministro de Fomento se desdice, retrasa al menos un año el remate de la A-8 y siembra dudas sobre tramos en la comarca

11 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El 5 de diciembre de 1996 el Estado autorizaba licitar la redacción del estudio informativo del tramo Baamonde-Ribadeo, de 84 kilómetros de longitud. La autovía del Cantábrico en Galicia pasaba de las palabras a los hechos. El sueño comenzaba a hacerse realidad. Hace poco más de un mes -casi catorce años después- los mariñanos nos las prometíamos felices cuando el ministro de Fomento, José Blanco, aseguró en Burela que las obras de la autovía no se verían afectadas por los recortes en las inversiones de obras públicas como consecuencia del plan de ajuste estatal. La autovía -dijo- era una actuación prioritaria y por lo tanto se mantenía el año 2011 como fecha de conclusión. Pero esta semana, José Blanco se desdijo. Lo hizo en la localidad asturiana de Grado, donde manifestó que la transcantábrica se retrasaría al menos un año.

La A-8 no se librará del tijeretazo de Fomento. La incertidumbre se cierne sobre esta obra, a la espera de que en los próximos días José Blanco presente en el Congreso de los Diputados el plan de recorte en la inversión.

En el aire

El caso es que la autovía continúa avanzando en A Mariña. Los pasarelas se instalan sobre los pilares en los puentes que se están construyendo en los tramos Barreiros-Vilamar y Vilamar-Lourenzá. Fomento tenía previsto ponerlos en servicio en diciembre, pero el calendario ministerial queda ahora en el aire. Los otros tramos que hay en obras en A Mariña, por Mondoñedo, podrían ser los más afectados.

Lejos queda la mañana ventosa del 3 de marzo de 2004, cuando llegó a Ribadeo el ex ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos, acompañado de su séquito del PP -incluido el entonces presidente de la Xunta, Manuel Fraga- y con las elecciones generales en el horizonte puso la primera piedra de la transcantábrica en Galicia en una finca de Dompiñor. La única, por cierto, por la que se había abonado el depósito previo de la expropiación. Un año después no había ni sombra del asfalto. De hecho, a esas alturas no habían sido pagadas todas las expropiaciones de terrenos. El primer tramo de la A-8 en Galicia, de 10,06 kilómetros había sido licitado el 22 de noviembre de 2002 por 41,9 millones de euros y se adjudicó a FCC por 35,1.

Previsiones fallidas

Como tónica habitual los retrasos se fueron imponiendo sobre las previsiones. No obstante, en estos más de seis años han quedado para la historia varios momentos: la apertura del primer tramo de autovía del Cantábrico en Galicia (el Ribadeo-límite de Barreiros), el espectacular desdoblamiento del Puente de los Santos, etcétera.

La fecha en que estará concluida esta infraestructura vital para el desarrollo de la cornisa cantábrica es ahora una incógnita. En el 2011 ya no será. Habrá que seguir esperando. Pero la esperanza ahora es que por lo menos, dado lo avanzadas que están las obras, se respete el calendario previsto para los tramos Barreiros-Vilamar y Vilamar-Lourenzá. Los precedentes no son precisamente alentadores.