16 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Han sido cuatro días de intensa pesadilla, pero al fin ayer El Bao, en Navia, comenzó a recobrar la normalidad. La apertura de una zanja en la N-634 permitió la pasada madrugada que descendiese el nivel del agua almacenada en este pueblo y que las viviendas inundadas pudieran ser visitadas por sus vecinos. Los dueños de las dos casas más dañadas accedieron ayer a ellas, donde comprobaron los enormes daños causados por el agua. Paredes caídas, electrodomésticos dañados y multitud de efectos personales que nunca recuperarán.