El Concello de Burela ha optado por regular el uso de las instalaciones de la biblioteca municipal tras dos agresiones registradas recientemente, la última el día 29. La decisión fue anunciada anteayer en el pleno por el alcalde y la edila de Cultura, contestando así a una pregunta formulada por el edil popular Pablo Pernas, interesado en saber si se contratará personal de seguridad y en conocer por qué la Policía Local no atendió la llamada realizada el día de la última agresión. Cando explicó que la aprobación de un reglamento permitirá determinar el uso de las instalaciones y expulsar a quien no cumpla las normas. Por su parte, el regidor, Alfredo Llano (PSOE) aseguró que a la llamada acudió la Guardia Civil y la Policía Local.
La presentación de dos mociones sobre el decreto del gallego provocó un extenso debate en el que cada partido defendió la misma postura que mantienen los miembros de su formación en la Cámara autonómica. Pero la petición que llegará a la Xunta será la defendida por PSOE y BNG, que solicitan a Núñez Feijoo la retirada del borrador y que se cumplan las obligaciones estatutarias de normalización lingüística «para retornar ao consenso político e social».
El PP tampoco logró el apoyo del bipartito para reclamar al Ejecutivo que imponga el IVA actual a las facturas de las obras del Plan E 2010 que pudieran presentarse desde julio. Barcia criticó a PSOE y BNG por no reclamar contra el recorte de la financiación local anunciado por el Gobierno; Burela dejará de ingresar 142.000 euros.