La Voz de Galicia logra acceder al interior del inmueble ubicado en San Martín, joya del barroco asturiano, que será adquirido por el Principado de Asturias
17 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La cuenta atrás para que el palacio de Mon recupere su esplendor de antaño ha comenzado. El Principado transferirá en los próximos días los 374.000 euros que necesita el consistorio de San Martín de Oscos para adquirir esta joya patrimonial del siglo XVII. Los herederos de este palacio decidieron hace un tiempo venderlo, aunque encontraron la oposición de uno de ellos, precisamente el que reside en su interior. Su negativa a desprenderse de el llevó el caso a los juzgados, que tuvieron que sacarlo a subasta hace unos meses. Uno de los hermanos se quedó con el por 370.000 euros, aunque el Principado mostró su interés por adquirirlo e hizo uso de su derecho de compra preferente al ser un Bien de Interés Cultural.
El dinero saldrá del Plan A que el gobierno regional ha puesto en marcha este año. De los 540.000 euros asignados a San Martín de Oscos, 374.000 irán a parar a la compra de este enclave. Otra cosa será la rehabilitación del edificio. «El dinero nos llega para comprarlo, pero ahora tendremos que buscar financiación para rehabilitarlo para que se convierta en un lugar de visita. En nuestra mente está convertir este lugar en un importante enclave turístico, un hotel o algo similar», aseguró el regidor del concejo astur, José Antonio Martínez.
El misterio descubierto
Muy pocas personas han entrado en el interior de este palacio. La férrea negativa del inquilino, Francisco Pérez, ha impedido siempre contemplar las verdaderas joyas arquitectónicas existentes en este edificio de 1.400 metros cuadrados. Un equipo de La Voz de Galicia ha conseguido acceder al interior y recorrer junto a su morador las principales dependencias.
El exterior del palacio está bien conservado, visión diferente a la que podemos encontrar dentro. Muchos muros se encuentran caídos por el paso de los años y la humedad también deja sus estragos en escaleras y paredes. Algunas partes están en buen estado, como la capilla, que fue restaurada no hace muchos años y que a día de hoy incluso alberga un santo. Los dos grandes patios del interior están tomados por la maleza, un hecho que da aún más misticismo al lugar.
Un encanto que acrecienta las leyendas que tienen como protagonista al Palacio de Mon. La más espectacular hace referencia a una serpiente de siete cabezas y un rey que vivía en lo alto de la colina. El monarca llegó a ofrecer la mano de su hija a aquella persona que atrapase tal monstruo, siendo un joven valiente el agraciado con el premio. Como no tenía casa para vivir decidió rechazar la mano de la infanta, por lo que el rey mandó construir el actual palacio de Mon.