La orquesta de Aimpne dio ayer en Mondoñedo un concierto especial, en el que el joven Álex quiso sorprender a sus padres
18 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El lenguaje de la música tiene una particularidad, no deja pasivo a nadie. Por eso el concierto que ayer se ofreció dentro del programa de As San Lucas, en Mondoñedo, era algo más. En su primer actuación en las fiestas, la orquesta de la Asociación Interdisciplinar Musicosensorial para Personas con Necesidades Especiales (Aimpne) que dirige José Luis López hizo sentir al público la emoción y la sensibilidad. El colectivo agradecía de esta forma tan sonora a los mindonienses su cálida acogida, por el pasado verano en el curso internacional de musicoterapia en el que los vecinos se volcaron, subrayaban ayer desde la asociación mariñana.
La cita musical tuvo sus grandes protagonistas. Con el grupo de tubas actuó Álex, de A Coruña, con discapacidad (síndrome de Williams), que desde hace muy poco le ha pillado el gusto al bombardino. Sobre el escenario quiso dar una sorpresa a sus padres y agradecer ante todos la oportunidad que le han dado y a su profesor Yago el apoyo para hacer realidad su ilusión. Hizo sentir suya la música, con los lógicos nervios del instante, pero seguro. También el bombardino fue el instrumento con el que la pequeña Noa deleitó a los presentes. El concierto tenía la etiqueta de «lúdico-sensorial», porque la música vibró al ritmo de las imágenes, lo que llamó la atención sobre todo de los niños discapacitados que seguían este evento tan especial.