El Viveiro juvenil sumó el pasado sábado en Ferrol su segunda derrota a domicilio de la temporada, después de caer ante el Galicia Caranza por 2-1.
Sin embargo, a juicio del entrenador celeste, los viveirenses fueron superiores a su rival y merecieron mejor suerte. Solo el escaso acierto de cara a portería y el «lamentable arbitraje que recibimos en el segundo período, nos privó de traernos un resultado positivo para Viveiro», lamentó Quesada.
El técnico afirmó que su equipo controló el choque durante la primera hora, tiempo en el que llegó a ponerse con un 0-1 en el electrónico. «A partir de ahí, el árbitro se erigió en protagonista y les ayudó a ganar el partido, con una expulsión injustificada a Pedro, un gol regalado y aún hoy no sé qué se inventó para anularnos el que sería el tanto del empate en el minuto 92».
De todos modos, Quesada prefirió quedarse con los buenos detalles exhibidos por sus jugadores y centrarse en el partido que los enfrentará mañana al Racing Villalbés ( Cantarrana, 17 horas ). «Quedé muy contento con la actitud de los chavales y por el juego de la primera parte, pero ahora ya debemos pensar en el encuentro ante el Racing Villalbés, que va a ser tremendamente difícil, porque ellos son un equipo muy bueno», aseguró el preparador.