La Guardia Civil de Tráfico de Luarca hizo atestado de un siniestro causado por un perro abandonado que fue atropellado. La duda es, ¿quién es el responsable del can?
08 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.¿Quién es responsable de los daños que cause un animal abandonado?
Lo tendrá que decidir el juez que le toque dilucidar responsabilidades en el accidente de tráfico ocurrido el jueves pasado, hacia las siete y media de la tarde, a la altura del punto kilométrico 6,200 de la N-640. Viene a ser la zona de Viladevelle, en la localidad asturiana de Castropol. Allí moría atropellado por un Seat Ibiza un perrito abandonado, parece que de raza grifón, que llevaba dando «guerra» por la zona desde hacía una temporada.
Según fuentes solventes, vecinos del lugar se habían puesto en contacto hacia finales de junio con el Seprona para avisar de que por la zona andaba merodeando el animal. Al personarse allí comprobaron que no llevaba microchip, por lo cual parece ser que informaron al Concejo de Castropol para que recogiera el can. En teoría, la normativa legal obliga a los Concellos a hacerse cargo de los animales errantes y a tenerlos ocho días en su poder por si aparece el dueño. Pasado ese tiempo, pasan a ser propiedad municipal y los animales pueden acabar de distinta manera, bien cedidos a alguna sociedad, bien entregados a particulares o incluso sacrificados.
El caso es que pocos días después los vecinos volvían a quejarse de que el mismo perro andaba suelto y de que casi provoca un par de accidentes. Y el Seprona vuelve a la carga y esta vez parece ser que presentó una denuncia contra el Concejo ante el Principado.
Ahora, en lo que respecta al perrito, el asunto ya no tiene remedio, porque quedó muerto en el accidente del jueves. El que está por resarcir de los daños es el propietario del vehículo accidentado, que sufrió algunos desperfectos en la carrocería del coche a consecuencia del impacto. Por suerte no le ocurrió nada al conductor. Pero ahora la pregunta que cabe hacerse es: ¿quién paga los dañosa este conductor? ¿A quién hay que pedir responsabilidad sobre lo ocurrido? ¿Y si en vez de zanjarse la situación con unos daños escasos hubiese víctimas?
En la comarca mariñana también se producen numerosos accidentes con animales implicados. Muchos son con caballos y vacas que cruzan la carretera; generalmente nadie se declara propietario para evadir las responsabilidades. Incluso llegan a cortar los crotales para evitar que se identifique al animal y se descubra al propietario. También hay muchos causados por animales salvajes.