Ganó el Arcebansa Zamora al Burela-Pescados Rubén en el partido estelar de la quinta jornada de la liguilla de ascenso a División de Honor, con lo que pasa a ser el nuevo líder del grupo B en detrimento del conjunto mariñano, que de esta forma ve resumido casi por completo su margen de error en la segunda entrega del play-off . Por lo visto ayer en el pabellón zamorano, cualquiera de ellos sería un justo campeón.
El choque fue intenso, igualado, de calidad y con emoción a raudales. Se decidió en el epílogo, al que los lucenses llegaron con el cupo de faltas agotado y en el que la fortuna sonrió a los anfitriones. Silami, bien situado, desvió a la red un disparo de Carlos Alberto para establecer el 4-3 y Pipe convirtió el quinto desde campo propio aprovechando un error del Burela, que en ese momento ya ataca con Purao como portero-jugador.
Hasta entonces el partido parecía destinado al empate. Israel inauguró el marcador muy pronto en un contragolpe bien montado, pero Claudinho empató a renglón seguido. Tras los goles el partido se volvió ingobernable y fue el Zamora el que mejor interpretó el caos. Edu tuvo que emplearse a fondo ante Silami, Pavesio y Claudinho. Y cuando el 2-1 parecía cerca, Renatinho volvió a adelantar a los visitantes tras un rechace del meta Eloy, otro de los destacados junto a su homólogo burelense. Otra vez la alegría duró poco en el bando naranja, puesto que Pipe establecía el 2-2 apenas dos minutos después.
La segunda parte fue casi un calco de la primera, aunque en este período fue el Burela el que padeció la rigurosidad arbitral. En el minuto 31 ya acumulaba 5 faltas. Carlos Alberto deshizo las tablas con un violento disparo que se coló por la escuadra, Revilla firmó el 3-3 en una indecisión de la zaga y Edu le detuvo un doble penalti a Bruno.