La mirada interior de Montse Rego

A MARIÑA

«La grieta» es el último proyecto de la artista viveirense en Santiago, que reinterpreta en clave femenina en los cantiles de Morás un texto de Doris Lessing

19 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Un repaso a la web de la artista viveirense Montse Rego (www. montserego.net) recoge algunos de los trabajos artísticos que ha realizado, montajes, joyas, bolsos y otros complementos elaborados con materiales naturales y cotidianos, sorprendentes en su ejecución y provocadores en su contenido plástico.

El arte tienen siempre una lectura subjetiva individual que nace en el propio artista, y en el último trabajo individual de la mariñana, la artista se convierte en contenido de su propia obra suavizando la dureza del marco, los cantiles graníticos del Portiño de Morás, en Xove. Las 18 imágenes fotográficas agrupadas bajo el título de La grieta, y que estos días se pueden ver en Santiago, en la galería Goran Gorocin, son como reconoce la propia autora la reinterpretación de un pasaje de la obra del mismo título de la que es autora la premio Nobel de Literatura del 2007, Doris Lessing.

«Somos gente de mar. El mar nos creó...La grieta es esa roca de ahí (...) y es lo más importante de nuestras vidas. Siempre ha sido así. Es un corte limpio que atraviesa la roca y en lo más hondo del cual se abre un agujero profundo, un abismo. Miraos. Y miradme. vamos, mirad. No llevo puesto el cinturón de flores rojas, así que podeis ver cómo soy. Ahora mirad la Grieta, somos iguales: La Grieta y las grietas», dice Lessing. Y Rego puntualiza. «É a modo de fábula sobre a orixe da muller, que sería a primeira habitante da terra, e despois viría o home; e a orixe dela é unha rocha nos cantís ao pe do mar, un corte limpo na pedra e un gran abismo. Arredor desa idea busquei esa grieta de orixe e final, o mar para min tan importante, síntome parte del, dame forza».

Un trabajo más amplio

La elaboración no fue fácil, según reconoce la propia autora. «Foi un traballo de varios días, a finales de verán, e tamén no outono, buscando as grietas que eu tiña en mente». Las imágenes forman parte además de un trabajo más amplio, incluido videográfico. Las 18 fotos seleccionadas son, según Rego, «un testigo, un soporte no que queda recollida a ácción de buscar esa grieta». Es de hecho, la primera incursión fotográfica de Montse Rego, que incluso llegó a barajar para este proyecto una línea de pequeñas esculturas. Para materializar su visión de la grieta, a la que ella se incorpora, inspirada en La hojarasca de García Márquez, de cuerpo entero y vestida de verde - contó con la colaboración técnica de Roberto- su pareja. «Roberto é quen está detrais do obxetivo; explicaba o que quería, e entre os dous buscábamos a toma idonéa», señala Montse Rego.