«Cada cofradía es un mundo», explica la portavoz de la Junta de Cofradías, María del Carmen López Gómez, «Chipe», cuando se le pregunta por lo que cuesta organizar la Semana santa de Viveiro. Y matiza: «Es incalculable, porque hay que pensar no solo el gasto de las procesiones, sino la tintorería del ropaje, la restauración de andas e imaginería, la reposición de hachones, de pilas... Al visitante le parece que son de siempre, pero son gastos que se incorporan de año en año, y en esta última época el cambio fue abismal, porque se ha mejorado la imaginería que en algunos casos se remonta al siglo XIII o XV, y en otros se han incorporado nuevas». Las cofradías y hermandades -ocho en total- se sustentan básicamente de sus propios cofrades, a través de cuotas anuales que no son excesivas porque se da el caso que familias enteras pueden pertenecer a una de ellas o incluso a varias. «Esa cuota en algunos casos no llega ni para cubrir los adornos florales, que son auténticas obras de arte, en unos casos realizados por encargo a las floristerías o hechas por los propios cofrades». Reparto equitativo Desde hace unos años, el Concello de Viveiro aporta una subvención anual a la Junta de Cofradías de 60.000 euros, de los que 32.000 fueron adelantados esta mismas semana. «Es una aportación importante que nos permite realizar actividades y otros eventos relacionados con la Semana santa, y que van desde el montaje interior de la Antesala de un museo, las conferencias y conciertos de Adral recuperados este año, e incluso la potenciación turística de la misma con las presentaciones que realizamos en otras ciudades», señala María del Carmen López. Una vez saldados el coste general, la cantidad restante se reparte «de manera equitativa» entre todas las cofradías. Si algo chocó este año a las cofradías fue la escasa aportación que la Semana Santa de Viveiro ha tenido desde la Diputación de Lugo. Cada cofradía recibirá del área de Cultura solo 300 euros. Cuentan con apoyo también de sociedades y fundaciones privadas, como la de Alcoa, y también de algunos donativos particulares. Solo las que fueron órdenes mendicantes, como la Venerable Orden Tercera Franciscana y la Ilustre Cofradía del Santísimo Rosario, vinculada a los dominicos, realizan durante estos días petición popular.