Un vecino cede al Ayuntamiento franquino más de 600 piezas, que ha ido recuperando a lo largo de su vida, para organizar una exposición única en Asturias
29 mar 2009 . Actualizado a las 03:00 h.Es casi imposible llegar a pensar que la esencia del África Negra se encuentra en el desván de una vivienda, pero es cierto. Michel Romain es belga, pero hace 15 años quiso jubilarse en un pequeño pueblo del concejo de El Franco. Este vendedor de seguros ha pasado largos años de su vida en varios países de África, como Ruanda o Burundi. De todos ellos ha traído algo característico y especial, una tradición que heredó de su padre. Tanto el como su progenitor, inspector de escuelas, han ido coleccionando aquellas cosas características de la cultura de cada país, como fetiches o esqueletos de animales. «Mi padre se acercaba a inspeccionar escuelas y los dueños le daban fetiches para que se fuera rápido. Ahí empezó todo, y yo decidí continuar con la tradición», dice Michel.
Negociaciones
Tras más de 10 años de negociaciones, Michel y el ayuntamiento de El Franco han llegado a un acuerdo para sacar a la luz las más de 600 piezas guardadas en el desván de la casa de este jubilado. Para ello, se están rehabilitando unas escuelas en la localidad de la Braña para acoger toda la exposición, y está previsto que este museo africano abra sus puertas en verano. «Mi objetivo es mostrar toda la colección a la gente, pero sobre todo a los más pequeños, a los alumnos de las escuelas. Hay mucha historia en cada una de las piezas, y es una pena que la gente no se pueda aprovechar de esta información», comenta el dueño de la colección.
Entre las piezas destacan algunas por su valor histórico, como una máscara que solamente usaban los jefes de tribus africanas, y también por su valor económico, como una completa colección de figuras de marfil.
También es digno de ver la colección de cráneos que muestran la evolución del hombre, desde el mono hasta el hombre. Pero lo más impresionante es contemplar la cantidad de animales disecados, a manos de Michel, y que sería imposible ver en nuestro país.
La exposición será única en Asturias. La mayor parte de las piezas tienen un gran valor sentimental, pero también económico, por eso Michel ha decidido asegurar la colección en algo más de 120.000 euros.