Esta semana alumnos franceses del Via Domitia en Poussan (Francia) volvieron a Burela con motivo de otro intercambio escolar con el IES Monte Castelo, un contacto que estos dos centros mantienen desde hace diez años, el mismo tiempo que la profesora de español del centro francés Isabelle Aubrespy (Montpelier, 1960) lleva viniendo a Burela.
-¿Como fue la primera visita?
-Muy bien. No conocía esta parte de España porque mis padres nacieron en Murcia y estaba acostumbrada a otro tipo de gente, más ruidosa, exhuberante... Cuando llegué aquí me parecía que habían bajado el volumen, encontré a los gallegos muy discretos. el paisaje también era diferente, me gustaron mucho las costumbres y las comidas. Y desde hace diez años tengo una amiga, Delfina pena, profesora en el IES Monte Castelo.
-¿Y los alumnos, qué notan de diferente aquí en Galicia?
-Ahora son más difíciles de controlar y para ellos es muy diferente. Aquí salen mucho más que en Francia... y hay que vigilarlos más.
-¿En qué cree que beneficia este tipo de intercambios escolares europeos al alumnado?
-En el idioma primero, porque si se quedan en una aula escuchando a un profesor de español no es lo mismo que estar una semana con una familia. Creo que en los intercambios aprenden más en una semana que un año entero. Algunos siguen escribiéndose y eso es importante.