A Rigueira vive entre tinieblas

A MARIÑA

Quien ha perdido kilos de carne y de pescado que almacenaba en el congelador está dispuesto a que Begasa la perdone la factura de enero. Desde el viernes por la noche la oscuridad se ha apoderado de la comarca y hay parroquias que ya han cumplido cinco días y seis noches sin suministro. Es el caso de A Rigueira, de Xove, donde 300 residentes continuaban ayer sin luz, a excepción de los vecinos de Palmeiro.

La única taberna de la zona, A Ponte do Carro, que regenta Belén Yáñez solo puede abrir durante las horas del día. Como otros vecinos Belén ha perdido los alimentos que tenía en el congelador: «Teño máis de 1.500 euros de perdas de mercancía, e ademais, hai que ter en conta o que deixei de vender nestes días».

En la parroquia residen muchas personas mayores que en los últimos días han visto limitada su capacidad para hacer una vida normal. Además de no poder encender la calefacción ni utilizar la nevera o la vitrocerámica, confiesan sentirse totalmente indefensos porque parte de ellos están incomunicados. En esta situación se encuentra Concepción, quien tiene un teléfono rural que lleva sin servicio varios días al no tener corriente. Tampoco tiene donde cargar la batería del mismo (con 8 horas de autonomía) ni la del teléfono móvil. Ya hace más de un año llamó a Telefónica para pedir línea fija, pero no ha conseguido que su reclamación sea atendida. La situación se complica teniendo en cuenta que vive con su hijo, que padece una deficiencia visual y que necesita el ordenador para las tareas educativas. Otro vecino, Jesús Balsa, exige que se instale un generador que de servicio a toda la parroquia. Vive con su madre, que es mayor y utiliza muletas.

Sergio Aguado manifestaba su malestar por la falta de explicaciones por parte de la empresa concesionaria y Francisco Mariño exigía ayer responsabilidades: «Levo gastado uns 60 euros en gasolina para o xenerador e ninguén me vai pagar eses cartos». Juan, otro de los afectados, asegura que los daños en el tendido son reducidos para los problemas que les ocasiona la situación, mientras Meixide reclamaba con un urgencia un grupo electrógeno.