A tono con el momento político, María José Rubio Vidal, conselleira de Sanidade, aprovechó su visita al Hospital da Costa para explicar cómo «mellorou» la sanidad mariñana en equipamientos, personal y oferta asistencial desde que PSOE y BNG desbancaron al PP de la Xunta. La conselleira puso especial enfásis al destacar las ventajas de la llegada de la era digital al servicio de radiología del hospital, que marca el principio del fin de las placas porque este año se extenderá a los ambulatorios.
Para el personal sanitario y los pacientes del hospital, los clásico negativos de radiografías, ecografías o tomografías ya son pasado porque la digitalización permite archivarlas, analizarlas y compararlas en un ordenador, desde donde se transmiten por internet a departamentos internos y al exterior. Si las previsiones de Rubio Vidal se cumplen, la informatización en radiología también llegará a lo largo de este 2009 a los centros de salud. De ser así y exceptuando pruebas anteriores, pasará a la historia la tantas veces repetida imagen de pacientes con sobres o bolsas llevando las placas de consulta en consulta.
Acompañada por la plana mayor de Sanidade y del Servizo Galego de Saúde en la provincia, por el portavoz socialista en el Parlamento gallego y por el director del hospital, Rubio se remitió a «probas e feitos» para explicar las «melloras» sanitarias en A Mariña. Citó la rebaja de las listas de espera, la renovación tecnológica, el aumento de personal y el plan de necesidades hospitalarias. En clave de futuro, anunció para el 2012 el fin de la reforma y ampliación del hospital, mientras este año reforzarán centros de salud con diez profesionales y comprarán más equipos tecnológicos.
La conselleira compareció en el hospital situado en Burela después de visitar la reformada área de radiología, donde se ha instalado un TAC (tomografía axial computerizada) de dieciséis cortes. «Permite estudos que, ata o de agora, non se podían facer neste centro, como os vasculares, e posibilita unha maior rapidez e resolución», aseguró Rubio Vidal. Con los 500.000 euros invertidos, se ha logrado «una mellora substancial, dada a maior capacidade diagnóstica e o maior número de probas que pode realizar».
Entre los «importantísimos avances» que sitúan al hospital «na cota máis alta da tecnoloxía», la conselleira incluyó la resonancia magnética móvil, que ahora hace pruebas en Burela unos quince días cada mes, o los monitores, respiradores, aparatos de rayos X o ecógrafos adquiridos desde el 2005 con una inversión de 1,1 millones.