El comercio mariñano se queja de un bajón en las ventas de hasta un 50%

Thais R. Paz

A MARIÑA

Las rebajas de verano han acabado y a las tiendas llegan ya las prendas de la nueva temporada de otoño-invierno. Una cosa sí es cierta, y en ella coinciden la mayoría de los comerciantes de A Mariña: las ventas han caído notablemente con respecto al año anterior, no llegando en algunos casos ni a la mitad. Algunos lo achacan a los caprichos del clima, mientras otros insisten en que la culpa la tiene la tan temida crisis económica que está afectando a todos los españoles.

«Este año hemos vendido casi un 50% menos de lo que vendimos el año pasado, y lo notamos sobre todo en el mes de agosto», explica María Teresa Trasancos, dueña del comercio Carela en Viveiro.

La encargada de la tienda focense Brétema calcula que sus ventas bajaron entre un treinta y un cuarenta por ciento: «En el mes de agosto subieron algo gracias a las rebajas», comenta.

La experiencia de Mercedes Pérez, dueña del viveirense establecimiento Versión Original, es diferente: «Extraordinariamente, el mes de julio vendí más que el año pasado y en agosto la situación se mantuvo». Añade que sus clientes de verano son turistas con vivienda en Viveiro y, aunque menos que otras veces, siempre acaban comprando algo.

Los más afortunados

No todos los comercios mariñanos han pasado un mal verano, algunos han mantenido sus ventas del año pasado o incluso las han aumentado.

Yolanda Rivero, encargada de la tienda de calzado viveirense Zapatazo, nota que vendieron en verano más o menos lo mismo que el año pasado, aunque «siempre se podría vender más», añade.

La encargada de la franquicia Otzi de Ribadeo, Natalia González, afirma rotundamente que no han percibido la bajada en el las compras. «Ha venido este verano a la tienda un poco de todo, pero la clientela no varió, además tuvimos mucha menos ropa de rebajas y lo acabamos todo al final de temporada».

«No he notado cambios con respecto al año pasado, si hablamos globalmente; si vamos mes por mes, noté la bajada en en julio. Aún así nos salva que vendemos mucha ropa para bodas y comuniones», explica Adela Mariño, dueña de la tienda Jonathans en Viveiro. Sin embargo esta viveirense no tiene tanta confianza con la temporada que entra: «Vamos bastante bien, aunque tengo miedo de las ventas de invierno».

El factor clima

Como el tiempo de Galicia en A Mariña es muy cambiante en verano, un día llueve y al siguiente brilla el sol, por eso la gente que va de compras no se arriesga a adquirir las prendas más frescas. Lo más demandado en julio y agosto en los establecimientos mariñanos han sido prendas como parcas, chaquetas de punto y camisetas de manga. Este año las tiras han quedado en segundo plano.

Las bodas, comuniones y bautizos también han influido en las ventas de ropa de este verano. Así los vestidos y trajes de hombre siempre tienen salida en esta época, y su venta ha beneficiado a algunas tiendas.