Tras varios días de declaraciones políticas y vecinales cruzadas, el Consello de Asociacións Socioculturais de Lugo salió ayer a la palestra para hacer un llamamiento a la calma y a la sensatez de administraciones y afectados en el conflicto social del barrio de A Ponte, originado por la posible concentración masiva de familias gitanas en los 41 pisos protegidos de la calle Fermín Rivera.
El presidente del consello, Gerardo Castedo, estuvo respaldado en la comparecencia que realizó en el local de A Cova da Terra por representantes de los 9 colectivos lucenses que secundaron el manifiesto: la Asociación Promoción e Integración Gitana de Lugo, la Fundación Secretariado Gitano, A Cova da Terra, Alas, Asociación Parque Rosalía de Castro, Cogami, Comité Antisida, Sinerxia y Taller de Solidaridad.
«Pedimos que este tema tan sensible non se use politicamente. Non queremos que se desperten na nosa sociedade ningún tipo de actitudes racistas, medos ou similares contra as que acá en Lugo xa levamos tempo traballando para superalas», afirmó Castedo.
En este sentido, recordó que hace más de un año, cuando se conoció la lista de adjudicatarios, varias asociaciones se pusieron ya en contacto con la Administración. «Comentaron que esta problemática podería xurdir e que non sería bo, e tampouco o queren as familias xitanas-recalcó-, que foran un gran número delas xuntas aos mesmos bloques de vivendas. Sería un erro dentro desta política de integración».
El responsable del consello resaltó que no se trató de un realojo, sino de poner en marcha la ley. «É certo que estas familias tiveron o maior número de puntos para ter dereito a elas, e os seus dereitos non se poden ver afectados en ningún momento», indicó. Y finalmente añadió: «Pedimos que as administracións se poñan de acordo, que aparquen diferencias partidistas e que instalen a estas familias tamén noutras zonas da cidade».