La mejora en las vías de comunicación han reducido la distancia entre el Occidente astur y potentes focos comerciales como son Oviedo y Avilés, e incluso puntos froterizos de Galicia, como Ribadeo. Muchos clientes deciden ignorar el comercio local y prefieren desplazarse a estos lugares para realizar sus compras, una situación que lleva preocupando muchos años en el sector.
Una posibilidad para asentar clientes en la comarca es poner en marcha planes estratégicos de desarrollo que analicen el sector. La Cámara de Comercio de Oviedo, a través de su Antena de Luarca, ya está trabajando en la elaboración de uno de estos planes en Navia, y en las próximas semanas hará lo mismo en Luarca. «Al consumidor no le podemos poner una barrera para que se quede. Una solución es la puesta en marcha de planes estratégicos en el comercio de las villas que mejoren el urbanismo comercial y dinamicen la oferta», destacó Javier Cuesta, director general de la Cámara de Comercio de Oviedo. Cuesta realizó estas declaraciones ayer en Luarca en el transcurso de la presentación del balance de actuaciones de la Cámara de Comercio en el noroccidente astur. Este organismo cree que para mejorar el sector comercial hay que trabajar de forma global, y olvidarse de poner en marcha actuaciones concretas y aisladas.
Navia y Vegadeo son dos puntos claves del comercio en el Occidente. En el primero, el presidente de los comerciantes sí cree que existe cierta fuga de clientes. «Tenemos que darles más comodidad, crear más zonas comerciales peatonales y disponer de más aparcamientos», afirma Manuel Viña.
En Vegadeo la situación ha mejorado mucho en los últimos años. «Hay gente que se va a comprar fuera, pero otros muchos también vienen aquí. Hemos conseguido modernizarnos para el cliente», afirma José Yanes, representante del comercio veigueño.