Veinticinco años ya rindiendo homenaje a los jubilados y pensionistas de Cervo. En esta ocasión, en la fiesta organizada desde la concejalía de Asuntos Sociais del Ayuntamiento de Cervo -que preside la edil Pilar Armada-, se logró reunir a unos 600 participantes, que desde primera hora de la mañana fueron recogidos por diez autobuses que recorrieron las diferentes parroquias para trasladarlos a los diversos lugares de la celebración.
Los actos se ciñeron al programa previsto. El programa se inició con la reunión de los participantes en el pabellón da Veiga. Siguió una misa en honor de los jubilados fallecidos en los últimos 25 años. La ceremonia fue cantada por la coral de jubiladas Terra Mar, de San Cibrao.
A continuación, los participantes tuvieron tiempo para compartir experiencias, saludarse y pasear por la península de la paz hasta que subieron de nuevo a los buses para desplazarse al restaurante Louzao, en Viveiro, donde tuvo lugar la comida-baile. En ésta no faltaron las sorpresas, que contribuyeron al éxito del día. Además, se entregaron los premios de los campeonatos de tute y parchís que se estuvieron desarrollando en las últimas semanas como una actividad complementaria de la celebración del Día do Xubilado.
Desde el Concello de Cervo se hizo mención a los colaboradores que contribuyeron a que los mayores del municipio disfrutasen de un día de fiesta. Fueron Cerámica de Sargadelos, Cerámica Gudín, Airiños do Xunco, Cafetería da Casa do Mar de San Cibrao, Autos Morán, Restaurante Louzao, Confitería A Fontenova y Cafés El Gallego.
El alcalde, Alfonso Villares, se mostraba ayer muy satisfecho del discurrir de la fiesta: «Todo está resultado moi ben. Dende que levamos a festa do xubilado o número de participantes vai a máis. Iso implica unha serie de dificultades co transporte, porque falamos de xente maior. Pero ver como disfrutan na festa enche de satisfacción a calquera». La participación resulta además gratuita para los jubilados. El Concello corre con los gastos: «É unha festa consolidada que está ademáis completamente xustificada», sentenció Villares.