Ayer abrió oficialmente sus puertas el hotel-monumento Orbán e Sangro, que ofrece doce habitaciones
14 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Han sido cuatro años de duro trabajo, de incertidumbres y de agobios. Pero ayer los hermanos Fernández Díaz vieron cumplido su sueño de convertir un pazo, el de Sangro, que se encontraba en estado de abandono, en un hotel, en el hotel-monumento Orbán e Sangro. Numerosas autoridades participaron poco después de mediodía de ayer en la inauguración oficial de unas instalaciones en las que es evidente que el trabajo de restauración, en el más amplio sentido, se ha planteado con rigor y mimo. La inversión ascendió a 3.200.000 euros.
La directora del hotel es María de la O Cabezas, esposa de Manuel, uno de los hermanos Fernández Díaz junto a los cuales promovió esta iniciativa empresarial. Manuel, dijo su mujer, se enamoró del pazo cuando muy joven acudió con su padre para instalar la calefacción. Han sido -dijo- cuatro años de trabajo sin tregua.
La Xunta, a través de la Consellería de Industria, respaldó este proyecto. El titular de este departamento autonómico, Fernando Blanco, reconoció que a diferencia de lo que ocurre con otras inauguraciones, en este caso sí conocía bien el edificio. Calificó de imprescindible la colaboración de la iniciativa pública y privada. Resaltó la sensibilidad de los empresarios para la recuperación de todos los elementos de valor. «Son un bo exemplo de como se deben facer as cousas», declaró.
La directora del nuevo hotel explicó que cuenta con 12 habitaciones, de ellas, tres son suites (120 euros la noche), siete dobles (100 euros) y dos individuales (80 euros). El hotel tiene oficialmente tres estrellas, pero, según María de la O, su equipamiento se corresponde con uno de cinco. Ofrecerá desayunos y, una vez que acabe la obra de restauración de la fuente de Porta Miñá, también cenas para los clientes.
El alcalde, José López Orozco, estuvo por la mañana en Santiago y llegó con retraso. Su delegada para Turismo y Cultura, Concepción Burgo, señaló que la entrada en servicio del nuevo hotel aporta un considerable valor a la ciudad en los campos turístico y patrimonial. Dijo que hay un mercado específico para este tipo de hoteles.
Por su parte, el presidente de la Diputación, José Ramón Gómez Besteiro deseó éxito a los empresarios (tienen también en A Tinería un pub, que fue el primero de esta zona, y una vinoteca) y ofreció «na medida do posible» la colaboración del organismo que preside.