La escuela oficial de idiomas incumple las normas que establece la Consellería de Educación para este tipo de centros. De ello fue informado a finales del pasado año el delegado provincial, mediante un escrito que le remitió la directora del centro. Sin embargo, las carencias no han sido corregidas. Así lo desveló el concejal de UPRI y representante del Concello de Ribadeo en el consejo escolar de la escuela de idiomas, Francisco Rivas Álvarez. Por ello instó además al pleno del Ayuntamiento a solicitar a la Xunta la construcción de un nuevo centro, que se ubicaría en la finca anexa al actual, en el jardín de la Casa do Óptico. La moción fue aprobada por unanimidad.
La Xunta de Galicia establece en un decreto las condiciones mínimas que deben cumplir las escuelas oficiales de idiomas. Muchas de ellas se incumplen en la actual sede de Ribadeo. Es el caso, por ejemplo, de la obligación de disponer de una biblioteca de 75 metros cuadrados; una sala multimedia de 120 metros cuadrados con treinta puestos informáticos; una sala de usos múltiples con, como mínimo, cien puestos con acústicas y acondicionamiento técnico para diversas actividades; despachos para la función directiva, uno para el jefe de estudios y otro para secretaría; una sala de profesores y espacios para departamentos.
Además, se indica que las aulas deben tener un espacio mínimo de 1,5 metros cuadrados por alumno.
La realidad que se puede observar en la Casa do Óptico de Ribadeo, sede de la escuela oficial de idiomas, es bien diferente. La propia directora así se lo transmitió al delegado provincial de Educación en una misiva remitida el pasado 16 de noviembre. La sede carece, por ejemplo, de sala multimedia y de usos múltiples, de aula para reuniones de asociaciones de alumnos, la biblioteca se usa como aula y sala de ordenadores, la sala de profesores acoge al mismo tiempo a los departamentos de los cuatro idiomas que se imparten en la escuela, etcétera.
Además, en el centro se vulnera la Lei de Igualdade e Accesibilidade, al no contar con accesos para minusválidos, como ocurre en muchas sedes oficiales.
Más alumnos
Francisco Rivas también aludió al incremento de matrícula que ha experimentado la escuela oficial, que este curso cuenta con 323 alumnos.
La lectura del decreto dio pie a que Rodríguez Andina (PP) y el alcalde, Fernando Suárez, (BNG), incidiesen en que la mayoría de centros educativos de Ribadeo incumplen estos requisitos. Incluso se llegó a plantear crear una comisión para analizar las prioridades. Rivas guardó silencio, para zanjar después la cuestión al explicar que el decreto y los requisitos que citó sólo se refieren a las escuelas de idiomas.