Pérez Touriño llegó con cierto retraso a su primera visita institucional al Concello de Viveiro, donde evitó hacer declaraciones a los medios. El alcalde Melchor Roel presumió de las relaciones de amistad que les unen y no desaprovechó que el salón de plenos estaba lleno para presentar a Touriño a los vecinos presentes. Entre otros elogios, agradeció la colaboración de la Xunta en los últimos meses para eliminar el 80% de los vertidos a la ría e insistió en el papel que desempeñará Viveiro como referente comarcal dentro del plan de reequilibrio. En este marco, anunció que en enero empezarán las obras del parque empresarial. Minutos después de que Roel pregonase que no ejercerá «como el clásico alcalde que aquí y en este momento empieza a sacar la carta de los Reyes Magos», el titular del Gobierno autonómico ensalzaba el paisaje, el patrimonio, la gente y el potencial económico de Viveiro y A Mariña. Habló de colaboración entre administraciones para asegurar un desarrollo sostenible y de las importantes inversiones en depuradoras en Viveiro y Xove. En materia de infraestructuras, calificó de «punto atascado» actuaciones como la variante de Viveiro y otros tramos de la vía de alta capacidad Ferrol-San Cibrao, cuyas obras -dijo- estarán iniciadas en el 2009: «Está en plena execución o proxecto construtivo (por la variante)». Señalización «antihielo» A su llegada a Viveiro, después de estrenar el nuevo trazado y la pionera señalización antihielo (el asfalto cambia de color) de A Gañidoira, Pérez Touriño pidió disculpas por las molestias que han ocasionado estas obras. No obstante destacó la importancia de apostar por mejorar las comunicaciones «nun horizonte razonable» en la comarca «máis periférica de Galicia, o Fisterra galego». El presidente no quiso marcharse «do corazón da Mariña» sin anunciar que «estamos traballando» en el plan asistencial del Hospital da Costa, en mejoras y la ampliación de los puertos de Burela y de Celeiro, y en acabar con el problema histórico del abastecimiento de agua a Cervo y Burela. Destacando la postura de liderazgo de Alcoa (30% del PIB de la provincia), Touriño se comprometió a trabajar «na dirección de reequilibrar o máximo posible a representación de Lugo no consello de Administración da Autoridade Portuaria». Y sobre la necesidad de una ordenación urbanística garantizó «toda a colaboración da Xunta para que Viveiro teña canto antes o mellor plan de urbanismo». Además del recuerdo de un día de sol, Touriño se llevó una réplica de la puerta de Carlos V.