Un hombre muy recordado

La Voz

A MARIÑA

Más de 200 personas compartieron con Antón Moreda el homenaje que le brindó el colectivo Ollomao ayer

07 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Antón Moreda ya no es un «veciño esquecido» en Barreiros. El homenaje organizado por Ollomao al fundador de las Mocidades Galeguistas en el exilio se convirtió ayer en un acto cargado de emotividad. Tanta que el protagonista lo cerró así: «Din que os homes non choran, pero eu chorei moito neste acto». Sintió orgullo de que lo recordaran así en su tierra, donde descubrió una placa conmemorativa, en su casa natal de San Miguel.

Recibió numerosas muestras de apoyo y elogios por su coraje en los difíciles años de la dictadura. Las palabras se intercalaban con las notas musicales del grupo Stranniki, mientras que A Quenlla al completo cerró el homenaje.

Bautista Álvarez habló de su relación con él dentro del grupo cultural Brais Pinto en los años 60 en Madrid. Daniel Cortezón contó que en su farmacia charlaban juntos de política y allí descubrió a un Moreda «moi amigo dos libros». Iria Boi, secretaria xeral de Galiza Nova, destacó que su trabajo «serviu para algo». Méndez Ferrín envió un escrito (también Margarita Ledo y Lois Diéguez) recordándole como motor de la creación del Consello da Mocidade y secretario xeral de este. Xabier Cordal le dijo: «O que oes querido Antón por detrais do barullo dos camións que pasan pola carretera é o arrecendo da ouca do mar», que él echaba de menos en el exilio. También intervino Ramón Ermida.

Una visión más humana la ofrecieron el psiquiatra Ramón Muntxaraz -«Está tolo porque pensa por si mesmo», dijo- y Foz, otro de sus mejores amigos, quien subrayó: «Acabárono metendo en Castro pero non se pechar o pensamento».