El PGOM reducirá definitivamente la edificabilidad en la zona rural

Benigno Lázare

A MARIÑA

15 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

lugo | El futuro plan general reducirá de forma sustancial la edificabilidad en la zona rural con respecto a las previsiones iniciales, según acordaron ayer en la reunión que mantuvieron los representantes de los tres grupos municipales con las redactoras del PGOM. Ediles y técnicas dedicaron toda la mañana a analizar la situación en las parroquias, continuando hasta las cuatro y media de la tarde, con otros aspectos como la zona urbanizable de San Cibrao o el nuevo puente.

Tanto en los propios núcleos rurales como en las áreas de expansión que estaban contempladas acordaron incrementar la superficie mínima para poder edificar. El plan aprobado inicialmente contemplaba parcelas mínimas de 450 metros cuadrados en los núcleos y ahora serán necesarios 600; en las áreas de expansión será necesario disponer de una parcela mínima de 800 metros cuadrados en los casos de segregación de la finca matriz.

El equipo redactor estudiará la posibilidad de reducir el número de espacios urbanizables. Los representantes políticos acordaron que en las parroquias rurales la densidad edificable no supere las 10 viviendas por hectárea en los casos de suelo urbanizable no delimitado; en el suelo delimitado quedará como en el plan actual, de un máximo de 15 viviendas por hectárea.

PSOE, PP y BNG acordaron que las redactoras del plan estudien la posibilidad de eliminar un espacio de suelo urbanizable que estaba reservado en medio de dos núcleos tradicionales de Coeses y sustituirlo por áreas de expansión, según señaló posteriormente el concejal de Urbanismo, Francisco Fernández Liñares. La nacionalista Paz Abraira dijo que en líneas generales acordaron que se respete el parcelario original de los núcleos tradicionales, pero finando una superficie mínima cuando se formen nuevas parcelas. La filosofía es que los residentes en las parroquias y las personas interesadas en vivir allí, puedan hacerlo, pero evitando la construcción de filas de casas nuevas rompiendo la tipología de la zona, como ocurrió en municipios vecinos.

Según señalaron los dos ediles citados y los populares García Díez y Jaime Castiñeira, pretenden que se tenga en cuenta lo ya construido en todos los casos que sea posible, aunque la legalización de algunas urbanizaciones implicará cesiones de los propietarios, tanto de viales como de zonas verdes. Con respecto a la situación en parroquias concretas, en Orbazai el suelo urbanizable se mantendrá, aunque el Bloque lo considera sumamente extenso; en Bosende también se mantendrá, pero muy limitado; en Meilán se reducirá su superficie y en A Louzaneta incluso los industriales son poco partidarios de sustituir la zona empresarial por terrenos urbanizables. Fixós, junto al campo de golf, no tendrá área urbanizable.