En directo Los profesionales auguran el final de los números con animales
07 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Cuarenta personas, entre artistas y familiares, viviendo, conviviendo y trabajando día tras día en el mismo espacio. Eso sin contar con los animales que hay que alimentar y cuidar diariamente. La vida en un circo, extraña para la mayoría de los mortales, no es fácil. Rubén Mariani, hijo del dueño y domador del hipopótamo del Circo de Portugal, responde al preguntarle cómo se entra a trabajar en un circo que «no se entra, se nace en él», aunque después de la poesía apunta que cada vez llega más gente proveniente de escuelas. Es el caso de la argentina Valeria Altmark, que hace un número de altura en la función, además de malabarismos. Valeria habla de su experiencia y dice que la adaptación «es muy difícil, porque es más que un pueblo chico» y habla de un mundo bastante «tradicionalista, aunque si no fuera así, no funcionaría». Hablando de tradiciones, una que, según dice Rubén, va a desaparecer es la de los números con animales, «en cinco años ya no habrá», calcula. Cada vez hay voces más críticas contra el uso de animales en espectáculos de entretenimiento. ¿Y los niños? «El Ministerio de Educación (portugués) me regaló un ordenador, para estudiar», dice Cárol Mariani, de 13 años, «Antes iba de cole en cole y cambiaba mucho el nivel de unos a otros» con lo que Internet le ha «facilitado la vida». Cárol, hija del circo, y reconoce que es una vida que le gusta «más que la parada». Eso sí, los exámenes tiene que ir a realizarlos a Portugal.